
Tras los históricos acontecimientos del pasado 3 de enero y la captura de Nicolás Maduro, Venezuela se encuentra en el umbral de una transformación sin precedentes. En este contexto de transición, desde el Programa de Organización Ciudadana, (POC) y el Frente Amplio Profesional Internacional, FAPI, continuamos trabajando con especialistas y técnicos de mucha experiencia en 20 grandes temas. Hemos reportado para la consideración del Comando Con Vzla a través del colega Diputado 2025 Omar González, el “Plan Maestro para la Reconstrucción Energética y Productiva de Venezuela”, una ambiciosa hoja de ruta propuesta por los profesionales especializados, que busca convertir al país en el Hub energético de las Américas (hub:centro de operaciones energético de la región y el mundo), y restaurar la dignidad ciudadana planteada en el Manifiesto de Libertad de María Corina Machado.
La Energía como Palanca de Libertad.
La propuesta no busca simplemente restaurar el pasado rentista que dejó a la industria petrolera “en bancarrota”, sino sentar las bases de una prosperidad duradera basada en la libertad económica y la meritocracia. “El petróleo debe dejar de ser una muleta fiscal para convertirse en una verdadera palanca de desarrollo que impulse una economía diversificada”.
Este plan se sustenta en el Plan Maestro “Venezuela Tierra de Gracia”, el cual propone un Estado al servicio del ciudadano y una economía de libre mercado que desate el potencial nacional. El objetivo central es posicionar a Venezuela como un proveedor confiable y competitivo que garantice la seguridad energética del hemisferio occidental.
Una transición bajo tres fases estratégicas.
La propuesta de los profesionales organizados en el POC y FAPI, se enmarca perfectamente en la estrategia de estabilización delineada como la primera fase hacia la transición de gobierno.
Ya está definida una hoja de ruta para el país direccionada a la recuperación de las libertades de los venezolanos, la cual fue expuesta por el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio: Estabilización, Recuperación y Transición. Actualmente, el país se encuentra en la fase de estabilización, donde la prioridad es evitar el caos y controlar los recursos económicos mediante una «cuarentena petrolera» que ya ha permitido la incautación de buques y la toma de hasta 50 millones de barriles de crudo para beneficiar directamente al pueblo y no a la corrupción.
El primer paso es la estabilización para que el país no caiga en el caos, asegurando que los fondos derivados del petróleo se manejen con transparencia internacional, alineándose con la visión de que el bienestar ciudadano es la garantía de la estabilidad a largo plazo. Esta etapa se solapa con la recuperación, donde se garantiza el acceso justo a mercados internacionales y se impulsa una reconciliación nacional que incluye la liberación de presos políticos y el retorno de los exiliados.
Al transitar en la fase de la transición, será necesario enfocarse en la reintegración total al sistema financiero global y la reconstrucción del tejido social para incentivar el regreso voluntario de los millones de venezolanos en el exterior. Los necesitamos a todos.
Un pilar fundamental de esta reconstrucción es la participación de los profesionales más destacados del país, organizados en el marco del POC y FAPI, con el respaldo técnico del Colegio de Ingenieros de Venezuela (CIV) y el resto de los colegios profesionales. El CIV y las asociaciones que agrupa a especialistas, deben actuar como garante de la excelencia técnica y la defensa del talento nacional, asegurando que los ingresos generados por la industria no se destinen al gasto corriente, sino a un Fondo Nacional de Estabilización y Desarrollo dedicado exclusivamente a salud, educación y servicios básicos.
Inspirado en el Manifiesto de Libertad, el plan busca que ninguna familia venezolana vuelva a vivir con el temor de que sus hijos deban huir del país para tener un futuro. La dignidad es el catalizador que elevará nuevamente los corazones de los venezolanos, alineándose con la visión de María Corina Machado de un país donde el gobierno sirva al ciudadano y no al revés.
Con esta propuesta técnica y política, Venezuela se prepara no solo para recuperar su soberanía energética, sino para erigirse como un modelo de innovación y libertad en la región.
¡Es el momento de los valientes! Convertir a Venezuela en el Hub Energético de las Américas no es solo un objetivo técnico, es el motor que encenderá las luces de cada hogar, reactivará nuestras industrias y traerá a nuestros hijos de vuelta a casa. Hagamos realidad la «Tierra de Gracia»: un país donde nuestra energía produzca libertad y nuestra libertad genere prosperidad para siempre. La próxima semana compartiremos algunos puntos específicos. ¡Avanzamos con paso firme hacia la reconstrucción nacional!