
Las elecciones intermedias de este martes en Estados Unidos no tienen a Donald Trump en las boletas de votación. Pero varios gobiernos de América Latina que apostaron por una relación estrecha con el jefe de la Casa Blanca arriesgan ver debilitado ese vínculo si el Partido Republicano pierde el control de una o las dos cámaras del Congreso.
Las encuestas trazan un panorama esperanzador para los demócratas, apoyados en buena parte por el voto latino. En un momento en que gran parte de la región está gobernada por movimientos de derecha y que la mayoría se unió al Escudo de las Américas, iniciativa liderada por la Casa Blanca, el resultado podría afectar el respaldo financiero, la cooperación militar, los aranceles y la presión diplomática. Aunque no todos esos instrumentos dependen en la misma medida de la situación del Congreso.
“Ahora en el Gobierno, el presidente Trump prácticamente tiene rienda suelta”, dijo a CNN el politólogo Gustavo Flores Macías, decano de la Escuela de Políticas Públicas de la Universidad de Maryland, quien consideró que si la elección cambia el control de las cámaras los cambios más importantes estarían en el área comercial, de seguridad y de migración.
“Desde luego, el presidente en Estados Unidos tiene mucho margen de maniobra en todos estos temas, pero sí sería más difícil continuar con las políticas, tanto política exterior hacia América Latina como la política comercial, porque el Congreso podría ejercer un mayor rol en cuanto de monitoreo, de rendición de cuentas, incluso cuestiones de presupuestales. (Una victoria demócrata) sería como un freno, le bajaría la velocidad”, comentó.
Además de la posibilidad de bloquear proyectos de ley y obligar a negociar el presupuesto, una mayoría opositora contaría también con otras herramientas legislativas. La Cámara de Representantes puede abrir investigaciones, citar a funcionarios, exigir documentación y celebrar audiencias públicas, mientras que en el Senado se puede además impedir el nombramiento de altos cargos y jueces.
“Es muy difícil decir en qué posición va a estar Trump de cara a los equilibrios internos”, adelantó a CNN el analista Martín Schapiro, exsubsecretario de Asuntos Internacionales de la Secretaría de Asuntos Estratégicos del Gobierno de Argentina. “Un Trump más cuestionado en sus márgenes de decisión interna por tener problemas en el poder legislativo. Derrotado en la elección legislativa, particularmente si pierde la mayoría en el Senado, es un Trump más cuestionado, con los demócratas ejerciendo mayor presión. Si bien institucionalmente nada debería cambiar demasiado, creo que políticamente la exposición puede ser mayor y Trump va a estar en una posición de pato rengo”, comentó.
Si bien dijo que Trump mantendría un control sobre la interna republicana incluso con un resultado negativo, aseguró que sus márgenes de maniobra serían menores.
La votación entonces no solo determina quién controlará las cámaras, sino que también podría limitar la capacidad de la Casa Blanca para plasmar su política exterior. ¿Puede la Doctrina Donroe en América Latina avanzar sin el control del Congreso?
Argentina, el aliado más estrecho (y necesitado)
Cuando el Gobierno de Javier Milei, el principal socio ideológico de la Casa Blanca en el continente, enfrentaba el año pasado turbulencias financieras que dificultaban las perspectivas del oficialismo en las elecciones legislativas, el Gobierno de Trump lanzó un salvavidas económico con un acuerdo de swap de divisas por US$ 20.000 millones
Ese rescate, aunque fue criticado por algunos legisladores estadounidenses, no requirió una aprobación específica del Congreso, una muestra de la capacidad del Ejecutivo para ayudar a sus aliados sin necesidad de consensos con la oposición.
La línea de apoyo estadounidense puede volver a ser clave para las aspiraciones de Milei, quien tuvo buenos resultados en esa votación y buscará la reelección en 2027, pero espera que la Casa Blanca pueda mantener el respaldo y la atención en el cono sur. ¿Qué tanto necesita Argentina de ese sostén?
“Me parece bastante extendido, particularmente en un contexto en el que Argentina siempre tiene problemas con los dólares, que es el contexto electoral. Argentina hoy depende de sus acreedores institucionales para sostenerse frente al pago de los vencimientos de deuda, y no podría ir al mercado como hacen todos los países y refinanciar sus vencimientos”, apuntó Schapiro.
Sin embargo, dijo que un resultado adverso no implicaría un freno a la ayuda, al menos desde el punto de vista técnico. “La mayoría de las cuestiones que tienen que ver con el apoyo del gobierno de Trump a la Argentina son decisiones del Ejecutivo y no me parece probable que eso vaya a cambiar. (…) No veo que haya gastos que no estén autorizados en el presupuesto. Son utilizaciones razonablemente legales del dinero, entonces no creo que haya más que el cuestionamiento político. Todo está en el ámbito de la política exterior donde la posición del Ejecutivo es fuerte”, sostuvo.
En septiembre, el Banco de Exportaciones e Importaciones de EE.UU. anunció un marco de financiamiento de US$ 7.000 millones en sectores estratégicos de Argentina y el secretario del Tesoro, Scott Bessent, dijo en octubre al portal Axios que Washington podría volver a intervenir para respaldar a Milei ante eventuales tensiones financieras, una decisión que no depende del Congreso.
Colombia busca asegurar un consenso bipartidista
En el caso de Colombia, el presidente Abelardo de la Espriella recibió en campaña el respaldo de Trump y busca volver a ubicar al país como uno de los principales socios de seguridad de Washington. Apenas asumió el Gobierno, la Casa Blanca anunció un plan para aportar US$ 1.000 millones a la lucha contra el “narcoterrorismo”, pero dijo en el comunicado que para ello “trabajaría con el Congreso”, tras lo cual no hubo novedades.
“La parte más importante de esa alianza es la contraprestación que Colombia está esperando de Estados Unidos en materia de equipamiento militar y de cooperación en los temas de seguridad. La gran mayoría de eso tiene que pasar por el Comité de Apropiaciones en el Congreso”, dijo a CNN Sandra Borda, profesora del Departamento de Ciencia Política y Estudios Globales de la Universidad de los Andes (Bogotá).
Por ello, el control de algunas instancias legislativas puede tener un efecto importante sobre las expectativas del Gobierno colombiano, que ya sufrieron una negativa cuando solicitaron a Washington exenciones arancelarias tras el terremoto de agosto
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