
El aterrizaje de un avión militar estadounidense Hércules C-130 en el Aeropuerto Internacional de Toluca desató debate en redes sociales acerca de los objetivos con los que se le vio en territorio mexicano, sin embargo, este domingo las autoridades mexicanas confirmaron que la presencia de la aeronave respondió a un vuelo autorizado y programado para ejercicios de capacitación, descartando cualquier operación armada o traslado de material bélico.
Por infobae.com
Tras su breve estancia en Toluca, el Hércules C-130 regresó a Texas, desde donde había partido. Autoridades federales comunicaron que “estas operaciones se realizan conforme a los protocolos establecidos y en apego a los acuerdos de colaboración bilateral”, descartando que se tratara de otro tipo de acciones.

El contexto político amplificó la controversia, luego de recientes declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre posibles acciones militares en México para combatir a los cárteles del narcotráfico.
Pese a las especulaciones, tanto la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) como la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) sostuvieron que la cooperación bilateral se mantiene bajo la legalidad y con transparencia.
Así es el Hércules C-130
El Lockheed C-130 Hércules es considerado uno de los aviones de transporte táctico más emblemáticos del mundo. Concebido en los años 50 tras la experiencia de la Guerra de Corea, fue diseñado para cumplir con operaciones de transporte militar, evacuación médica, lanzamiento de paracaidistas y apoyo logístico.
El primer vuelo se realizó en 1954 y desde entonces se han construido más de 2.200 unidades, en más de 40 versiones y subvariantes.
Este avión de ala alta, fabricado por Lockheed Martin, se ha mantenido en producción durante más de 70 años, una longevidad inusual en la industria militar. Entre sus características estructurales destaca una rampa trasera para carga y descarga rápida, tren de aterrizaje reforzado para operar en pistas no pavimentadas y una cabina presurizada.
La familia Hércules ha sido adoptada por más de 50 países, incluidas fuerzas armadas de Argentina, Australia, Canadá, Colombia, Chile, Reino Unido, Uruguay, Egipto, India, Irak y muchas otras.
El aparato cuenta con cuatro motores turbohélice Allison T56-A-15 (en la versión H), capaces de generar 4.729 caballos de fuerza cada uno y hélices de 4,17 metros de diámetro. Su capacidad de carga máxima es de 21.770 kilogramos y puede transportar hasta 92 soldados, 64 paracaidistas o 74 camillas para evacuación médica.
El diseño permite transportar camiones, vehículos blindados o equipamiento pesado en misiones tácticas y humanitarias.
El costo de adquisición de un C-130 básico ronda los 22,9 millones de dólares, mientras que las versiones más avanzadas alcanzan los 44,1 millones.
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México afirma que avión militar de EEUU que llegó a aeropuerto de Toluca estaba autorizado