
Un insólito episodio judicial sacudió los tribunales de Florida en el momento en que Robert Kessler, un hombre de 74 años acusado de homicidio, ofreció declararse culpable y aceptar cadena perpetua a cambio de un sándwich de carne con queso, papas fritas y un refresco. El procesado, quien padece ceguera, expuso esta singular propuesta ante el juez de circuito Nick Nazaretian en el condado de Hillsborough, con el propósito de resolver el litigio penal mediante un menú de comida rápida.
Por Infobae
El insólito hecho ocurrió durante la etapa de selección del jurado en el proceso sobre la muerte de Stephanie Crone-Overholts, una mujer de 47 años cuyos restos mutilados aparecieron en noviembre de 2021 en la bahía de McKay, en la localidad de Tampa.
La pretensión gastronómica recibió una negativa inmediata por parte del magistrado, lo cual obligó a continuar con el trámite procesal regular, según detalló una publicación de NDTV.
El menú que Robert Kessler exigió para confesar el crimen
Durante la audiencia preliminar, transmitida por la cadena Court TV, el juez Nick Nazaretian consultó al acusado si contemplaba aceptar prisión perpetua para concluir el litigio penal. En ese momento, Kessler, quien asumió su propia defensa legal, planteó su insólita condición: “Haré eso por un cheesesteak de Filadelfia, una orden de papas fritas y una Pepsi”.

Ante la sorpresa del magistrado, el procesado reiteró con precisión su pedido culinario: “Un cheesesteak de Filadelfia con cebollas, mayonesa, papas fritas y una Pepsi de 591 mililitros (20 onzas)”. Asimismo, defendió su propuesta ante el tribunal: “Le ahorrará tiempo al jurado y les ahorrará dinero a los contribuyentes”.
El juez Nazaretian descartó la solicitud de inmediato por razones éticas y normativas: “No puedo dar comida a las personas como parte de una declaración; eso estaría mal de 1.000 maneras. Puedo garantizar que almorzará hoy, pero no qué menú recibirá”.
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