
El reclutamiento de niños a manos del Ejército de Liberación Nacional (ELN) lo resume un juez de forma contundente: “Los niños entre los 8 y los 17 años… eran del apetito de la guerrilla”.
Por SEMANA
Una sentencia condenatoria en contra del llamado Comando Central del ELN (Coce) advierte que ese grupo narcoterrorista tiene por política el reclutamiento de niños, una estrategia para mantener menores de edad en sus filas y en todas las actividades que requerían los cabecillas, incluso servicios sexuales.
La decisión es clara y directa: los cabecillas del ELN tenían “apetito” por los niños, sin importar su edad. Incluso los que no podían cargar un fusil o un equipo de campaña, algunos de 8 años de edad, eran considerados “mascotas” y usados en actividades diferentes al combate.
“Permanecen en el campamento haciendo labores de inteligencia, labores logísticas, ayudando a los quehaceres del campamento porque no tienen suficiente fuerza o capacidad física; no son puestos en tareas de combate”, explicó la sentencia al destacar los testimonios recuperados por los investigadores.
Muchos niños, de acuerdo con la decisión, por su corta edad eran entrenados como “pisa suave”, una especie de escuadrón suicida que se infiltra en campamentos enemigos y en la noche, con el cuerpo pintado de negro o verde, para recuperar información o dejar artefactos explosivos.
“Otros son sometidos a tareas excesivamente riesgosas, como la detección de minas o el transporte de municiones y explosivos, o incluso para operaciones suicidas. Por lo general, reciben el mismo trato que los adultos, incluyendo las violentas ceremonias de inducción y sanciones disciplinarias que incluyen la ejecución extrajudicial”, advierte la decisión.

La sentencia que confirmó el reclutamiento ilícito de menores a cargo del ELN incluye 60 víctimas, en un promedio de 12 años, aunque los abogados de los cabecillas de esta organización aseguraron, de forma insólita, que los niños llegaban a las filas por su propia voluntad, porque querían incorporarse dado el “gusto por las armas”.
“La respuesta más generalizada de quienes, siendo menores de edad, formaron parte de las filas del ELN, (…) algunos dijeron tener como prioridad el gusto por armas, por buscar mejores condiciones de vida”, señalaron los abogados del Coce.
Los juristas fueron más allá y advirtieron que los niños aterrizaban en la guerrilla, no reclutados, sino convencidos de un supuesto “disgusto con el Gobierno central” y como consecuencia del conflicto armado de cinco décadas. Además, que en muchas regiones del país la única autoridad son los grupos criminales.
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