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Muy por encima de los augures que pronostican para nuestro país algo peor a lo que viven los sacrificados palestinos… hay señales positivas y tienen su explicación.
Una la pueden atestiguar los viajeros que por carretera transitan el territorio venezolano: desde la pandemia e incluso antes nuestras carreteras se veían vacías.
Recuerdo una vez que desde Caracas viajamos a Valencia para hablar en una pequeña concentración y desde la salida del viejo peaje hasta llegar a Tejerías no encontramos un solo automóvil regresando a la capital o adelantándonos porque nosotros –eran tiempos del ilegal y estúpido paro petrolero- viajábamos lentamente y con diez cantimploras llenas de gasolina… suficiente para regresar.
En estos días viajeros que se han trasladado a San Cristóbal… por occidente… y a Cumaná por oriente… señalan que se ven cantidades de camiones nodrizas… los que llevan autos o motos nuevas para entregarlas a los distribuidores.
¡Ese es un signo de vitalidad comercial!
Otro es que por encima de la agresividad en contra nuestra que buscando ganar indulgencias con escapularios ajenos… al Presidente de Colombia se le ve haciendo lo posible para obstruir el comercio entre su país y el nuestro… hace poco llegó a Caracas una delegación de empresarios colombianos que expresaron la urgencia para ellos de restituir la posibilidad de comprar cabillas y perfiles metálicos venezolanos.
Escuchando las explicaciones agoreras de “economistas” que no salen de Caracas… pero se la pasan en redes y en la TV… pensaban que nosotros no estábamos produciendo a máxima capacidad… por falta de electricidad.
Se llegó a un acuerdo pero igual se les explicó que no tenemos ese problema de la electricidad… o al menos no tanto cómo antes… pero que después de los terremotos parte de lo que se exportaba en materia de cabillas y perfiles metálicos se estaba dedicando a la reconstrucción de La Guaira.
Medios y redes que se comportan como partido opositor o mejor como ejército invasor… se burlan de “las burbujas” refiriéndose a restaurantes más o menos caros… ubicados en las mejores zonas de nuestras ciudades.
Bien: la cámara que agrupa estos comederos finos indica que las ventas van subiendo poco a poco… pero que no disminuyen.
Señalan que se van mejorando los sueldos de jóvenes que comienzan a trabajar como cocineros, mesoneros, “parqueros” o personal de limpieza.
Son pequeñas señales que contradicen la narrativa del oposicionismo acérrimo y que van a contrapelo de nuestra historia.
Me refiero a que después de la Independencia y las guerras de la Federación… Venezuela pasó a ser el país más pobre de Hispanoamérica… pero no sucumbió ante quienes nos llegaron a ofrecer como recompensa o botín ante tropas inglesas.
Me refiero también a que antes de la llegada al país de las costumbres consumistas… los venezolanos más ricos solían veranear en Macuto o si muy lejos Caraballeda o Camurí Grande.
Y la pasábamos bien.