
La Policía Nacional ha arrestado en Madrid a un profesor de un colegio del centro de Madrid por agredir sexualmente a varios alumnos de entre 12 y 15 años. En concreto, el primer atestado, tras precipitarse su detención el pasado martes, señala tres delitos continuados de agresión sexual completa, otros tres delitos de agresión sexual sin penetración, además de uno de prostitución infantil, otro de pornografía infantil y un último de ciberacoso. Cada uno de estos hechos, un total de nueve, fueron cometidos sobre diferentes víctimas.
Por abc.es
Los miembros del Grupo 22 de la Unidad de Familia y Atención a la Mujer (UFAM), encargados de los casos en los que los autores son conocidos para las víctimas, asumieron el caso en verano, después de que algunos alumnos del centro concertado Mercedarias de Don Juan de Alarcón, muy próximo a la Gran Vía, revelasen a sus actuales docentes las turbias conductas de quien fuera su compañero de claustro hasta 2024.
La dirección del colegio contactó entonces con la Policía y se puso a disposición para colaborar en todo lo que demandara la investigación. Fruto de esas pesquisas, los agentes pudieron localizar a nueve víctimas y tomarles declaración, si bien la cifra de afectados podría llegar a superar la docena. De hecho, hay otros menores identificados con los que ya se están realizando diferentes gestiones.
Según ha podido saber ABC, el profesor detenido se ganaba la confianza de sus alumnos a través de una PlayStation 5, con la que contactaba con ellos fuera del centro. Mantenía, además, un cuaderno con anotaciones sobre la personalidad de sus víctimas, a las que aislaba y manipulaba para asegurarse de que no lo delataran. En el registro de su domicilio, los investigadores han incautado multitud de dispositivos como teléfonos móviles, ordenadores portátiles y elementos de almacenamiento.
Cabe resaltar que este individuo, español de 37 años, contaba en su historial delictivo con una agresión sexual a otro alumno cometida en 2024, coincidiendo con su último año en el colegio. En aquella ocasión fue pillado ‘in fraganti’ por un indicativo policial, que lo arrestó y un juez le impuso medidas cautelares. Sin embargo, al no haber sido todavía condenado tras aquella primera denuncia, el profesor ha mantenido intacto el certificado de delitos de naturaleza sexual que acredita la carencia de antecedentes penales de este tipo. Ahora, tras ser detenido el 13 de octubre, un juez lo ha enviado a prisión.