
Ciudadanos venezolanos se encuentran entre las personas reportadas como desaparecidas tras el accidente ferroviario ocurrido en Urda, provincia de Toledo, España, donde las autoridades confirmaron este viernes 30 de octubre que permanecen activas 67 denuncias por desaparición y el balance provisional de fallecidos asciende a 69.
lapatilla.com
El Centro Integrado de Datos (CID) precisó que 14 de las denuncias pendientes corresponden a ciudadanos extranjeros de diez nacionalidades, entre ellas Venezuela, aunque no reveló cuántos venezolanos figuran en los registros ni proporcionó sus identidades.
Las otras nacionalidades mencionadas en el informe son Argentina, Australia, Canadá, EEUU, Francia, Japón, México, República Checa y Túnez. Los organismos españoles continúan trabajando para determinar la situación de cada uno de los afectados por el siniestro.
La Guardia Civil recibió inicialmente 72 denuncias por desaparición en las oficinas habilitadas en distintas ciudades españolas. Sin embargo, cinco de las personas buscadas fueron encontradas con vida, lo que permitió reducir a 67 los expedientes que siguen abiertos.
La mayor cantidad de reportes se concentró en Toledo, con 38 denuncias, seguida de Madrid, con 24, y Sevilla, con ocho. Las dependencias de Ciudad Real y Logroño registraron un caso cada una, según el desglose divulgado por las autoridades.
En cuanto a las víctimas mortales, el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Toledo y Ciudad Real confirmó que se completaron las autopsias de los 69 fallecidos, mientras avanzan las labores para establecer sus identidades y comunicar los resultados a los familiares.
Hasta el último balance, 36 víctimas habían sido identificadas, aunque solamente 27 familias recibieron la notificación correspondiente. De estas últimas identificaciones comunicadas, 18 pertenecen a hombres y nueve a mujeres, mientras que las nueve notificaciones restantes se realizarán «con la mayor celeridad posible», aseguró el CID.
Las identificaciones confirmadas se efectuaron mediante el análisis de huellas dactilares, con la intervención del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil. Paralelamente, los especialistas recogen muestras genéticas de familiares de desaparecidos para contrastarlas con las obtenidas de las víctimas.
Más de 60 profesionales participan en el operativo forense, integrado por médicos especialistas de Toledo, Ciudad Real y Cáceres, técnicos de autopsia, expertos del Instituto Nacional de Toxicología y funcionarios de la Guardia Civil. El dispositivo también cuenta con asistencia psicológica para las familias y apoyo logístico de la Unidad Militar de Emergencias (UME).
Entre las cinco personas encontradas con vida después de las denuncias, dos fueron localizadas en centros hospitalarios y otra ni siquiera había abordado el tren el día del accidente. Estas comprobaciones forman parte del proceso de depuración de los registros de desaparecidos, mientras continúan las diligencias para esclarecer la situación de los demás afectados.
Las autoridades tampoco descartan que el número de víctimas mortales pueda aumentar, debido a que los equipos de emergencia continúan trabajando en el lugar del accidente en busca de posibles restos biológicos. La Guardia Civil mantiene las tareas de identificación y la comunicación de resultados a los familiares.