
La vida de Yaidel cambió cuando tenía 12 años, después de lanzarse de cabeza a un río. Los médicos llegaron a decirle a su familia que no sobreviviría. Años después, cruzó la frontera sur de Estados Unidos en silla de ruedas y comenzó una nueva etapa marcada por la independencia, el trabajo y el deseo de ayudar a otras personas.
Por N+ Univision
Hoy, Yaidel reconoce que todavía enfrenta temores, pero asegura que no quiere que sus limitaciones físicas determinen lo que puede hacer.
“Yo puedo tener muchas cosas que me da este gobierno, pero de verdad yo quiero seguir trabajando, quiero seguir superándome”, contó a N+ Univision.
Su historia comenzó mucho antes de llegar a Estados Unidos. Cuando tenía 12 años sufrió un accidente al lanzarse de cabeza a un río. Las consecuencias fueron graves y, de acuerdo con su relato, los médicos llegaron a pensar que no sobreviviría.
“Al principio del accidente era, como se llama, un vegetal de aquí hacia abajo. No podía mover absolutamente nada”, recordó.
La recuperación también representó un proceso emocional complicado. Yaider describe aquellos primeros momentos como una etapa de profunda frustración, durante la cual incluso reaccionaba con violencia hacia las personas que intentaban acercarse.
“Yo le hacía pasar penas a mi mamá, golpeaba al que se me acercaba”, relató.
Una nueva vida después de cruzar la frontera
Yaidel llegó a Estados Unidos cruzando la frontera sur en silla de ruedas. Desde entonces, asegura que ha encontrado nuevas oportunidades y una razón para seguir avanzando.
Uno de los momentos que describe como importantes en su proceso de independencia ocurrió cuando una organización le entregó un automóvil adaptado para sus necesidades. Con él puede desplazarse y continuar trabajando.
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