Rafael Veloz: Siete días para escoger a quiénes escogerán
06 Oct 2026, 10:52 6 minutos de lectura

Rafael Veloz: Siete días para escoger a quiénes escogerán

Por La Patilla

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El viernes 2 de octubre comenzó a correr el lapso que concluye el próximo día 9: una semana para que las organizaciones de la sociedad civil presenten a sus candidatos a integrar el Comité de Postulaciones Judiciales. Siete días. Quien no se postule en ese lapso quedará fuera, y no habrá a donde reclamar después.

Conviene explicar por qué una fecha tan discreta importa tanto. El Comité de Postulaciones no designa magistrados, pero es el filtro por donde tienen que pasar todos los aspirantes. Es la instancia que recibe las postulaciones, aprueba el baremo con el que serán evaluadas y preselecciona a los candidatos que llegarán a la selección final. Dicho sin rodeos: esta semana no se escoge a los magistrados, se escoge a quienes van a escogerlos. Y de los veintitrés miembros del Comité, doce vendrán de la sociedad y once del Parlamento. Por primera vez la sociedad tiene mayoría en ese filtro. Dejar esos doce cupos a la deriva sería imperdonable.

Dos reservas morales con una misión intransferible.

Hay dos organizaciones en el país que tienen una misión que nadie más puede cumplir por ellas.

La primera es la abogacía organizada, articulada alrededor de la Federación de Colegios de Abogados de Venezuela, que según sus propios registros agrupa a casi cuatrocientos mil profesionales del derecho. La segunda está integrada por quienes han dedicado su vida a formar a los servidores públicos y defensa privada del área de justicia, en el libre ejercicio, la judicatura, el Ministerio Público, la docencia, entre otros, agrupados en las facultades de derecho de decenas de universidades públicas y privadas.

Ambas son, en el sentido más literal de la expresión, reservas morales del país. Y ambas han hecho esta semana un llamado dentro de sus propias filas a participar en la renovación de todos los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, del Inspector General de Tribunales y la Escuela Nacional de la Magistratura.

He sido testigo del duro trabajo desplegado por los colegios de abogados, la Federación y el Inpreabogado, y quiero dejar constancia de su resultado: una declaración histórica para dejar atrás cualquier diferencia y unificar criterios, propósitos y candidatos. Quien conozca la vida gremial venezolana sabe lo que eso significa y lo poco frecuente que es. El pasado viernes la mayoría de los presidentes de colegios volvió a trasladarse a Caracas para validar a dos líderes con credenciales suficientes para integrar el Comité.

Por el lado académico, el decano de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la histórica Universidad Central de Venezuela, Dr. Juan Carlos Apitz,  hizo un llamado a los decanos y académicos del país a presentarse y  concursar con sus credenciales y hojas de vida ante el país. Es la invitación correcta: que compitan abiertamente los mejores venezolanos y hombres de estado dedicados a la justicia.

Un grave error que no podemos repetir

Ahora bien, no basta con postular. Hay un defecto del pasado que debemos nombrar con todas sus letras porque explica buena parte de lo que nos ocurrió: los comités de postulaciones anteriores no verificaron los expedientes. Recibieron los papeles y aceptaron su contenido como verdadero. Así fue posible que llegaran a cargos de altísima responsabilidad personas cuyas credenciales nadie contrastó.

Aquí es donde la abogacía organizada aporta algo que ninguna otra institución puede dar. Los colegios habilitan el ejercicio profesional, llevan los registros de inscripción y conocen los antecedentes disciplinarios de cada colegiado. Nadie más tiene esa información. Por eso la Federación y los colegios del país estarán atentos para apoyar la verificación de los datos de quienes aspiren. No se trata de vetar a nadie: se trata de que lo que un aspirante afirma de sí mismo pueda ser comprobado.

A ello se suma un logro de este proceso que merece ser destacado: la comisión de revisión de credenciales. Está integrada en su mayoría por personas de bajo perfil público pero de buena reputación, y eso es exactamente lo que se necesita. Quien revisa credenciales no debe ser una figura con agenda propia, sino alguien cuya palabra no esté en discusión.

Y queda un tercer nivel de control, que es el del ciudadano común: la ley permite expresamente la veeduría. Una vez publicada la lista de postulados finalistas, cualquier persona puede presentar objeciones sustentadas. Esa facultad no se activa sola; hay que ejercerla.

Lo que he visto en el camino

Mantengo las giras por el país invitando a abogados y ciudadanos a participar, y he estado ya en Falcón, Guárico, Aragua, Carabobo, Miranda y Caracas. En los próximos días iré a los estados andinos, y en particular al Táchira, donde realizaremos un foro sobre el proceso de elección de magistrados independientes.

Puedo dar fe de algo que no esperaba encontrar tanto interés: hay un despertar. Son salas llenas, con gente que llega a preguntar y no solo a escuchar, se percibe una esperanza sustentada, que es distinta del entusiasmo pasajero. La gente entiende que esta vez hay un procedimiento, unos lapsos y una puerta abierta, y que de ella depende convertir al Poder Judicial, que hoy figura en el último lugar del mundo en independencia judicial de acuerdo a los organismos internacionales más importantes del mundo, en un poder integrado por profesionales comprometidos con la autonomía, la preparación y el sentido de Estado. El Poder Judicial tiene también como misión controlar al Poder Ejecutivo y Legislativo. Asimismo recordemos que la jurisdicción militar es parte integrante del Poder Judicial,

Esa es, al final, la apuesta: que Venezuela vuelva a ser lo que Colón vio al llegar y nosotros hemos extraviado, esta Tierra de Gracia.

Pero nada de eso ocurre por inercia. Ocurre si esta semana, antes del 9 de octubre, las organizaciones del país presentan a sus mejores hombres y mujeres. Si lo hacen, habremos dado uno de los pasos más importantes en veintisiete años. Si no lo hacen, otros  ocuparán esos doce cupos y la historia que conocemos volverá a repetirse. No habrá excusa: esta vez la puerta estaba abierta y sabíamos la fecha.

Adelante Venezuela !!!!!!!!!

Rafael Veloz / @rafaelvelozg

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