
Los pilotos de la Fuerza Aérea estadounidense hacen misiones sin escalas que superan las 40 horas a bordo del bombardero furtivo B-2 Spirit, una aeronave pensada para volar enormes distancias con solo dos tripulantes.
Por El Universo
Pero, más allá de la tecnología sigilosa o la capacidad de carga, el verdadero desafío al que se enfrenta es humano, pues debe mantener a la tripulación alimentada, descansada y mentalmente alerta durante días enteros en el aire, sin relevos y con espacio extremadamente limitado.
¿Cómo es la alimentación y el descanso de los pilotos en vuelos de más de 40 horas?
De acuerdo con el portal Indian Defence Review, dentro de la cabina no existen áreas diferenciadas para trabajar y descansar, pues el B-2 dispone apenas unos metros cuadrados habitables, donde se concentran una camilla plegable, una pequeña nevera, un microondas y un inodoro químico, lo que hace que pilotos se turnen para volar, comer y dormir en intervalos cortos, generalmente de dos a tres horas, compartiendo un entorno ruidoso y sin privacidad mientras sigue la misión.
En este sentido, la alimentación y el descanso están estrictamente planificados:
Descanso:
-Los periodos de sueño se coordinan con las fases menos exigentes del vuelo, ya que, en los momentos críticos -como el despegue, el reabastecimiento en vuelo, el empleo de armamento o el aterrizaje- ambos pilotos deben estar plenamente despiertos.
-La automatización avanzada del B-2 permite que uno solo controle la aeronave mientras el otro piloto recupera energías.
-Como el cuerpo humano no se adapta fácilmente a jornadas tan prolongadas ni a los cambios de huso horario, la Fuerza Aérea complementa el descanso con un control médico riguroso, incluso, hay casos en los que, de ser necesario, se autoriza el uso de estimulantes en dosis bajas para mantener la concentración.
-En misiones más largas, donde el descanso es más estructurado, el uso de estos fármacos disminuye.
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