
Mariana González, hija de Edmundo González Urrutia, difundió este domingo 18 de enero un retrato hablado de su esposo, Rafael Tudares Bracho, para visibilizar las secuelas del encierro que padece desde hace más de un año. A través de su cuenta en la red social X, González acompañó la imagen con un duro mensaje sobre las condiciones de reclusión del detenido.
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«Este es el rostro del aislamiento. Del deterioro físico y del desgaste emocional», sentenció González al compartir la ilustración que muestra a Tudares con un semblante demacrado tras las rejas. La esposa del prisionero político denunció que este lleva más de 12 meses incomunicado, separado forzosamente de sus hijos, su madre y su núcleo familiar.
En su declaración, describió la situación como una «vida paralizada de manera injusta y arbitraria», calificando el presidio como un «tiempo robado» que jamás podrá ser devuelto. «Cada día encerrado es un día arrancado a su familia, a sus hijos, a su derecho a vivir», lamentó.
González ratificó la inocencia de Tudares Bracho, a quien definió como un padre de familia sometido a un daño sin justificación. A pesar de la dureza del momento, expresó su convicción de que lograrán superar el trauma. «Rafael va a regresar a su casa. Su familia lo va a ayudar a sanar lo que este encierro ha intentado destruir».
Finalmente, González advirtió que, aunque tienen la intención de «pasar la página» para retomar sus vidas, las violaciones de derechos humanos no quedarán en el olvido. «Este daño no puede quedar en silencio. Habrá memoria. Habrá verdad y habrá justicia», concluyó.
