
La visita del secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, y la reciente flexibilización de sanciones marcan un cambio de rumbo para la industria energética nacional. Expertos aseguran que estos hitos buscan incentivar el retorno de capitales y facilitar el envío de crudo hacia el mercado estadounidense bajo un esquema de confianza mutua.
Por Mundo UR
Oswaldo Felizzola, profesor del IESA, destacó en entrevista concedida a Román Lozinski para el Circuito Éxitos que la aprobación de las licencias 46, 47 y 48 es solo el inicio de un proceso de apertura. Estos permisos ya autorizan la compra de diluyentes y servicios esenciales para elevar la producción.
«Se espera un nuevo lote de licencias como resultado de las reuniones de Wright en Miraflores. Es el comienzo de una liberación progresiva de las sanciones de 2017», explicó el académico. Para Felizzola, este avance destraba limitaciones operativas críticas de los últimos años.
Por su parte, el consultor Gilberto Morillo subrayó la importancia del sector privado ante la falta de recursos de PDVSA. El experto mencionó planes ambiciosos que requieren una inversión de 100 mil millones de dólares en ocho años para alcanzar una meta de tres millones de barriles diarios. «La empresa privada se anima y esperamos que aumenten las inversiones», afirmó.