
La muerte de una estudiante universitaria en Nueva York dio un giro judicial después de que las autoridades federales anunciaron nuevos cargos contra dos hombres por el caso que involucra una intoxicación mortal por fentanilo y una presunta agresión sexual.
Por El Tiempo
La investigación apunta a una sustancia que habría sido presentada como cocaína, pero que terminó afectando gravemente a dos jóvenes.
De acuerdo con la información difundida por AP, los hechos ocurrieron el 18 de marzo de 2026, en una residencia del Fashion Institute of Technology (FIT), en Manhattan.
Según la acusación presentada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos en la documentación judicial, ambas estudiantes perdieron el conocimiento después de consumir la sustancia. Una de ellas murió el 21 de marzo por complicaciones derivadas de la intoxicación, mientras que la otra sobrevivió tras recibir atención médica.
La investigación volvió a tomar relevancia cuando la Fiscalía federal del Distrito Sur de Nueva York anunció el 15 de octubre nuevos cargos contra Moisés Freire, de 19 años, y Brian Peralta Cabrera, de 18, por su presunta participación en la distribución de fentanilo.
Asimismo, Freire también está acusado de haber agredido sexualmente a una de las jóvenes cuando se encontraba inconsciente, según los documentos judiciales. Los señalamientos deberán resolverse en los tribunales.
¿Qué ocurrió en la residencia universitaria?
De acuerdo con el documento de la acusación federal, Freire llegó a la habitación de las estudiantes y les ofreció una sustancia que presentó como cocaína pura. Sin embargo, los fiscales sostienen que se trataba de fentanilo y que el joven había obtenido la droga de Peralta.
Después de consumir la sustancia, ambas jóvenes perdieron el conocimiento. Según los fiscales, Freire habría abusado sexualmente de una de las jóvenes mientras estaba inconsciente, mientras su amiga permanecía en el mismo cuarto, también afectada por la intoxicación; estos señalamientos hacen parte de la acusación judicial.
De igual modo, la Fiscalía sostiene que el acusado esperó aproximadamente 45 minutos antes de solicitar ayuda. Durante ese tiempo, habría tomado fotografías de las jóvenes inconscientes y enviado algunas a otras personas.
Cuando finalmente acudió al personal de seguridad del campus, inicialmente atribuyó el estado de las estudiantes a un supuesto consumo excesivo de alcohol, según el documento judicial.
Lea más en El Tiempo