Miguel Méndez Rodulfo: Ordenación y desarrollo territorial IV
25 Oct 2026, 12:59 9 minutos de lectura

Miguel Méndez Rodulfo: Ordenación y desarrollo territorial IV

Por La Patilla

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La tecnología y la economía hacen que se perciba al territorio con connotaciones particulares. La economía sigue a la tecnología, no es la misma economía la que prevalecía en la época en que el correo se transportaba por caballos o por diligencias, que la que derivó del correo transportado por tren. Tampoco, en la era del telégrafo la economía era la misma que la de las noticias llevadas por el ferrocarril. La productividad que aporta la tecnología marca la diferencia.

Cuando en 1838 Agustín Codazzi terminó el mapa geográfico de Venezuela y su primer Atlas, bajo el Gobierno de Páez, cinco años antes el liderazgo político había entendido que una nación consolidada en 1777 por Carlos III, y que se había independizado en 1821, era una república muy joven y un país reciente, con apenas 56 años de existencia, por lo que interesaba sobremanera conocer cuál era el territorio real que se disponía y cuáles sus características. Codazzi había contado con la colaboración del dibujante Carmelo Fernández y de los historiadores Rafael María Baralt y Ramón Díaz. Si Páez, sus ministros y sus asesores, imbuidos por el liberalismo, hubiesen tenido nociones de planificación territorial, se habrían reunido alrededor de una mesa, contemplando el Atlas de Venezuela desplegado frente a sus ojos. La economía era agropecuaria, la energía era de tracción de sangre, los caminos incipientes, las trochas estrechas y sinuosas aptas para el paso de recuas de mulas de carga, con sucesivos trasvases del transporte terrestre a la navegación fluvial, sorteando los escollos geográficos para llevar la producción agrícola a las zonas de destino. Para ellos la región más importante sería la andina ya que ella procuraba los mayores proventos para la naciente república, al producir café, caña de azúcar, papa, maíz, hortalizas y granos. Los llanos occidentales sería la otra zona económica destacable con su producción pecuaria, consistente en carne salada, cuero y animales vivos, pero también con las plumas de garza. Por el tránsito fluvial a través de los innumerables ríos andinos, se llegaba al Apure y por él se convergía en el Orinoco; la región Guayana agregaba el algodón, el tabaco, el plátano, la yuca, el balatá, el caucho, el añil, el oro y también carne vacuna. La región central sacaba el cacao por el puerto de la Guaira, y el Zulia  extraía su producción por el puerto de Maracaibo Este panorama hubiese permitido a Páez contemplar en el mapa la integralidad territorial, seguir el flujo comercial, las rutas de distribución, las interrelaciones económicas y ver los obstáculos físicos así como de falta de comunicación e integración, al igual que los legales o procedimentales, en su disposición de promover la riqueza y extraer impuestos, e interconectar al país. Entonces era muy común que buena parte de los habitantes de una ciudad nunca hubiesen ido más allá de sus fronteras.

Si este mismo ejercicio lo hubiese hecho Guzmán Blanco, imbuido por el positivismo, se hubiese encontrado con que el atlas sobre la mesa revelaba la persistencia de una economía agropecuaria, en las mismas zonas; el café había desplazado al cacao como el primer rubro de exportación. Se había iniciado la extracción del oro en mayor escala en Guayana y del cobre en las minas de Aroa. En su concepción modernista Guzmán había incorporado la tecnología de los ferrocarriles, del telégrafo, del teléfono, buscando interconectar al país. Además, se propuso la creación de instituciones para realizar las obras de infraestructura necesarias; tal fue en 1874 el caso del Ministerio de Obras Públicas (MOP), que duraría 100 años y le trajo mucho bien a Venezuela. Inicialmente este ministerio contó con dos direcciones: “Edificios y Ornato de Poblaciones” y “Vías de Comunicación y Acueductos”. Además se creó el Ministerio de Fomento. También el bolívar como moneda nacional, en la búsqueda de un orden monetario. Con Guzmán, Venezuela entró en la modernidad.

De los gobiernos de Gómez a Pérez Jiménez, el país entró en la era minera desplazándose la economía agropecuaria por el petróleo. Gómez fue un gran ordenador de la administración pública, además de pacificar al país, sanear las finanzas nacionales, erradicar el déficit fiscal y unir a la nación mediante una red de caminos y carreteras. Pérez Jiménez fue un gran constructor y un modernizador. Ambos, dictadores feroces.

Cuando en febrero de 1959 se inicia la segunda presidencia de Rómulo Betancourt, bajo los ideales de la social democracia, ya la economía minera del país estaba consolidada, pero la nación tenía grandes retos para afrontar el desarrollo; requería muchas cosas, pero sobre todo electricidad, agua, acero y aluminio. Entonces, el liderazgo político acertadamente  interpretó que la región clave era Guayana, Pero, la democracia no desestimó el gasto social, invirtiendo mucho en agua potable y saneamiento, en salud, en educación, cuidado infantil, disposición de residuos sólidos, etc. De 1958 a 1968, se marcan las dos décadas más fulgurantes y estelares de la historia de Venezuela.

Antes del inicio de la próxima gobernabilidad de María Corina Machado Parisca, ella debe reunirse con sus probables ministros y asesores, imbuidos por la doctrina liberal, teniendo en el centro de una mesa circular el Atlas de Venezuela. Alrededor de esa mesa, se ubicarán pantallas con múltiples cortes del territorio venezolano: regiones, cadenas montañosas, llanos, costas, bosques, cursos de agua, climas, pluviosidad, producción agropecuaria, pesca, producción minera, generación de energía, desarrollo industrial, fronteras, enclaves defensivos, desarrollo tecnológico, concentración de la población, Abraes, parques nacionales, cuencas, sistemas de ciudades, áreas despobladas, vialidad, puertos, aeropuertos, etc. Dado que el petróleo es el pasado, que las energías fósiles están de salida, pero que aún pueden contribuir en forma importante al fisco nacional, hay que explotarlo mediante capital privado internacional, ya que para Pdvsa será imposible participar en esta última ventana de oportunidad que le queda al país con este recurso minero. Entonces, de cara al futuro, el liderazgo entrante debe interpretar que la tendencia de la humanidad se orienta hacia las energías renovables y hacia la tecnología de la Inteligencia Artificial, la cual demanda ingentes cantidades de electricidad para sus data centers. De esta manera la zona sur de la faja petrolífera del Orinoco, el área de 15 km de alto (de norte a sur) y de 600 Km de ancho (de este a oeste), sería la franja clave del país, ya que es una comarca despoblada, con baja explotación agropecuaria, pero que en ella inciden muy fuertemente los rayos del Sol, los 365 días del año, constituyéndose en una localización óptima para instalar miles de parques fotovoltáicos, que dispondrían del agua del Orinoco para sus sistemas de enfriamiento. En esta franja, también se pueden asentar plantas de generación de hidrógeno verde, el cual se produciría mediante la electrólisis del agua, utilizando la energía fotovoltáica. Este hidrógeno tiene gran valor y se puede exportar, pero también utilizarse para producir aluminio verde, libre de carbono. Entonces, la ribera norte del Orinoco y la sur, serían enclaves estratégicos para el desarrollo de Venezuela. Guayana también tiene como aporte extremadamente importante, la preciosa agua del Caroní, que no solamente es clave para generar electricidad turbinada sino que es un agua muy pura así como mineralizada, ideal para exportar, y cómo por efecto del cambio climático está latente una carencia de agua en el mundo, este reservorio pasa a ser estratégico. Por otra parte, también son de grandísimo valor las aguas de los ríos Caura y Paragua, Claro que hay que exterminar de raíz la minería en toda esa inmensa área.

La otra zona clave a mirar en el atlas, son las penínsulas de Paraguaná y la de la Guajira, en donde soplan unos de los vientos más constantes, intensos y secosdel mundo y que con grandes parques eólicos se puede producir el equivalente a 10.000 megavatios de electricidad renovable, lo mismo que produce Guri.

Auscultar el territorio teniendo presente las tendencias de la tecnología es estratégico de hacer para un Gobierno que se inicia…

 

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