
La repentina pérdida de Pablo Oliveira Costa, sacudió la comunidad de combate de São José, un luchador que supo ganarse el respeto y el afecto de sus pares tanto por su destreza en las artes marciales como por la dedicación al trabajo cotidiano.
Por: El Diario NY
Con un espíritu perseverante a sus 31 años, representaba el esfuerzo silencioso de quienes alternan la pasión deportiva con los desafíos de la vida diaria, construyendo su camino entre el tatami y los oficios que le permitían sostener sus sueños.
El brasileño, que se destacó en el circuito local de artes marciales mixtas por su entrega tanto dentro como fuera del ring, falleció el 6 de febrero tras un accidente laboral en São José, Brasil.
El incidente ocurrió mientras el luchador terminaba de instalar una unidad de aire acondicionado y manipulaba una escalera de metal, la cual tocó una línea eléctrica de alto voltaje, según informó The Sun. La descarga eléctrica fue inmediata y devastadora.
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