
Aunque muchas personas consideran el billete de $2 como una simple curiosidad, algunos ejemplares pueden alcanzar valores sorprendentes en el mercado de coleccionistas. Antes de usar uno para pagar en una tienda, conviene revisarlo con atención, ya que ciertos detalles podrían convertirlo en una pieza mucho más valiosa que su denominación original.
Por El Diario NY
De acuerdo con registros del sitio especializado U.S. Currency Auctions, algunos billetes de $2 han llegado a venderse en $4,500 o incluso más, dependiendo de su antigüedad, condición y particularidades de impresión.
La mayoría de los ejemplares con mayor valor provienen del siglo XIX, aunque también existen emisiones recientes que pueden cotizarse en cientos de dólares si presentan características poco comunes.
El billete de $2 comenzó a imprimirse en 1862 en Estados Unidos. En su primera versión mostraba el retrato de Alexander Hamilton, pero en un rediseño realizado en 1869 se sustituyó por la imagen de Thomas Jefferson, figura que permanece hasta hoy.
El diseño moderno más reciente data de 1963, según la Oficina de Grabado e Impresión del Tesoro estadounidense.
A pesar de su baja presencia en transacciones diarias, sigue siendo una denominación vigente.
En términos generales, la mayoría de estos billetes solo valen $2. Sin embargo, su precio puede incrementarse cuando cumplen ciertas condiciones: antigüedad, excelente estado de conservación, errores de impresión, números de serie especiales o cuando se trata de piezas sin circular.
Los billetes emitidos en el siglo XIX son especialmente codiciados por coleccionistas.
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