
A pesar de que la dolarización plena resulta atractiva para la población, para algunos expertos su implementación impondría severos costos a la economía venezolana al restarle competitividad al sector productivo.
Por Mundo UR
Durante el programa Penzini con Todo, el economista y miembro de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, Pedro Palma, explicó que la desaparición del bolívar eliminaría por completo la política monetaria y cambiaria, lo que contradice la necesidad de diversificar la producción nacional y reducir la dependencia del ingreso petrolero.
Palma afirma que «el principal efecto negativo que tiene una dolarización es que atenta contra la competitividad del aparato productivo». Esto le impediría al país ajustar su tipo de cambio para competir con otros mercados o responder a shocks externos sin caer en recesiones o recortes salariales.
Como alternativa a la propuesta de eliminar el Banco Central de Venezuela (BCV), Palma planteó la adopción de un esquema de disciplina fiscal y autonomía institucional basado en el modelo de Perú.
Para el especialista, conservar la moneda propia mediante un BCV independiente representa una vía mucho más lógica que renunciar a la soberanía monetaria, asegurando la flexibilidad necesaria para estabilizar la economía y propiciar un crecimiento sostenible.