El asesino que aterrorizó en San Francisco mató por última vez hace 57 años y nunca fue identificado
11 Oct 2026, 17:07 3 minutos de lectura

El asesino que aterrorizó en San Francisco mató por última vez hace 57 años y nunca fue identificado

Por La Patilla

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El asesinato del taxista Paul Stine el 11 de octubre de 1969 marcó el último crimen oficialmente atribuido al Asesino del Zodíaco

 

El 11 de octubre de 1969, un asesino disparó a un taxista en San Francisco y desapareció en la noche. Tenía entre 25 y 30 años, usaba anteojos y llevaba el pelo corto. Testigos lo vieron. La policía lo cruzó. Y sin embargo, el Asesino del Zodíaco jamás fue capturado. Hoy se cumplen 57 años de ese último crimen conocido.

Por Infobae

Paul Stine, de 29 años, trabajaba en su turno nocturno cuando un pasajero le pidió que lo llevara hasta Presidio Heights, un barrio residencial de San Francisco. Poco antes de las diez de la noche, en la intersección de las calles Washington y Cherry, el hombre le disparó en la cabeza. Después revisó sus bolsillos, limpió parte del taxi y escapó a pie. El motor del vehículo seguía encendido.

Un error de transmisión policial sobre la raza del sospechoso permitió que el atacante escapara tras el crimen en San Francisco

 

Tres adolescentes que observaban desde una ventana del otro lado de la calle llamaron a la policía. Habían visto al atacante junto al taxi y pudieron aportar detalles sobre su apariencia.

El encuentro con el asesino estuvo cerca de producirse. Dos agentes que patrullaban la zona vieron a un hombre blanco que caminaba por una calle cercana, pero no lo detuvieron porque el aviso transmitido por radio describía por error a un hombre negro. Décadas después, el episodio seguiría siendo una de las equivocaciones más notorias de la investigación, aunque nunca se pudo demostrar de manera concluyente que aquel hombre fuera el Zodíaco.

La muerte de Stine, el último crimen oficialmente atribuido al Zodíaco

El caso comenzó casi un año antes. El 20 de diciembre de 1968, en Benicia, California, dos adolescentes, David Faraday, de 17 años, y Betty Lou Jensen, de 16, fueron baleados mientras estaban estacionados en un camino apartado durante su primera cita. La policía no sospechó de un asesino serial. Los detectives apuntaron a las drogas, a un exnovio. Nadie lo conectó con lo que vendría después.

Menos de siete meses más tarde, en la madrugada del 5 de julio de 1969, Darlene Ferrin, de 22 años, y Mike Mageau, de 19, fueron atacados a tiros en el estacionamiento del Blue Rock Springs Golf Club, en Vallejo. Ferrin murió.

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