
En 2023, David Fine tenía un problema. Había sido contratado para renovar un lujoso condominio de esquí en Park City Utah, en Estados Unidos. Pero los requisitos para la construcción estaban resultando desafiantes.
Por BBC
Los actuales apartamentos del condominio se habían empezado a pudrir gracias a la famosa fina nieve del pueblo, que se queda acumulada por meses durante los largos inviernos.
La asociación de propietarios había pasado un año buscando un material que absorbiera la humedad al tiempo que fuera resistente a los cada vez más frecuentes incendios que amenazaban cada verano el lugar en la cima de la montaña.
Consideraron productos como aluminio extruido, que protegería las viviendas contra el fuego, pero tiene apariencia sintética. Los revestimientos de cedro, por otra parte, supondrían una estética más agradable, pero menos resistentes a los incendios.
Finalmente, llegaron a una solución que sonaba estrafalaria: paneles hechos de cáscaras de arroz, un residuo del cultivo de arroz. “Su enfoque era encontrar algo que pareciera madera, que fuera hermoso, y que tuviera un mejor grado de resistencia al fuego que el revestimiento de madera tradicional”, explica Fine. Resultó que las cáscaras de arroz “llenaban todos esos requisitos”.
Antes consideradas un producto residual e incluso contaminante, las cáscaras de arroz ahora están llamando la atención por su potencial como un material de construcción versátil y sostenible.
Con cientos de casas nuevas en EE.UU. que ahora usan revestimiento de cáscara de arroz, y otros productos de cáscaras de arroz disponibles, desde porches hasta parques infantiles, ¿por qué los constructores están optando por estos desperdicios sobre los materiales clásicos?
La casa que el arroz construyó
Cuando crece en la planta, la cáscara de arroz protege el grano de la humedad y las pestes. Pero cuando el cultivo se cosecha, se convierte en uno de los desechos de la agricultura más difíciles de manejar.
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