
Estados Unidos avanza en su carrera por el armamento hipersónico con una apuesta ambiciosa y polémica: la modernización del USS Zumwalt, un destructor furtivo que costó cerca de 8.000 millones de dólares y que ahora se encamina a convertirse en el primer buque de guerra del país con capacidad para lanzar misiles hipersónicos. La transformación busca reforzar la posición militar estadounidense frente a China y Rusia, potencias que ya desplegaron este tipo de armas en sus arsenales.
Por Clarín
El USS Zumwalt se encuentra en proceso de actualización en los astilleros de Huntington Ingalls Industries, en Pascagoula, Mississippi. Allí se trabaja en la sustitución de sus cañones automáticos por tubos lanzadores de misiles del programa Conventional Prompt Strike (CPS). La duración exacta de las obras no fue precisada, aunque la Marina fija el horizonte de entrada en servicio de esta nueva capacidad en el año 2027.
Según El Español, la modificación contempla el retiro de las torretas gemelas del Sistema Avanzado de Cañones (AGS), un componente que generó fuertes críticas debido al elevado costo de su munición, cercana al millón de dólares por proyectil. En su lugar se instalarán cuatro tubos capaces de transportar hasta 12 misiles hipersónicos CPS por buque, junto con nuevos sistemas de lanzamiento vertical Mk 57.

El objetivo central consiste en dotar a la Marina de una plataforma capaz de ejecutar ataques rápidos y de alta precisión a largas distancias. Al mismo tiempo, el Pentágono intenta justificar la continuidad de una clase de destructores que evidenció fallas técnicas, problemas de mantenimiento y costos operativos muy superiores a los previstos.
Cómo es el USS Zumwalt
El USS Zumwalt, botado en 2013 y en servicio desde 2016, representa uno de los proyectos navales más innovadores de Estados Unidos. Con un desplazamiento de unas 15.000 toneladas, 182 metros de eslora y una velocidad máxima superior a los 33 nudos, se ubica entre los destructores más grandes del mundo. Su autonomía supera las 4.500 millas náuticas, lo que le permite operar durante extensos períodos en alta mar.
Uno de sus rasgos más distintivos es el diseño furtivo. Según El Español, su silueta angular reduce la firma radar y replica conceptos aplicados en aeronaves como el F-22 Raptor. La nave opera con una tripulación de apenas 148 personas, gracias a un alto nivel de automatización que debía reducir costos, aunque esa promesa no se cumplió en la práctica.
En materia tecnológica, el Zumwalt cuenta con el radar multifunción AN/SPY-3, capaz de detectar amenazas a más de 370 kilómetros, y con un sistema de propulsión eléctrica que entrega hasta 80 megavatios de potencia. Ya dispone de capacidad para lanzar misiles de crucero Tomahawk, aunque la incorporación de armamento hipersónico marca un salto cualitativo.
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