
El Gate Center de José Luis Rodríguez Zapatero, la plataforma de lobby que utilizaba el expresidente para hacer negocios con China y que aparece como pagadora de más de medio millón de euros a su familia, se esfumó de la vida pública el pasado 21 de mayo. El mismo día en que el líder socialista fue imputado por la Audiencia Nacional en el caso Plus Ultra. Y el mismo en que los agentes de la UDEF accedieron a Whathefav, la agencia de comunicación de las hijas de Zapatero que también había recibido supuestos encargos excepcionalmente remunerados por parte del Gate Center. Desde ese mismo día, la plataforma prochina ha dejado de emitir informes, organizar coloquios o siquiera usar sus redes sociales. «Por aquí no aparece nadie», explican sus vecinos de la calle Velázquez, el mismo edificio donde en 2022 Zapatero fundó el Gate Center en el mismo piso donde tenía sus sociedades un presunto espía chino fichado por el CNI que se había hecho íntimo amigo del expresidente. En ese lobby también se implicaron los exministros Miguel Ángel Moratinos y Miguel Sebastián.
Por Pelayo Barro / theobjective.com
«Siempre me conduje con decencia y con honradez, y ahora tengo por delante la tarea de demostrarlo. Lo haré con absoluta transparencia y con plena confianza». Con esas palabras, desde su chalé familiar, el expresidente del Gobierno daba por iniciada una nueva etapa judicial como imputado en el caso Plus Ultra. Una imputación de la que esta semana se han cumplido cuatro meses, en los que ha recibido varios duros reveses como la colaboración con la fiscalía de su exsocio Julio Martínez (adelantada en exclusiva por THE OBJECTIVE), el señalamiento de los directivos de la aerolínea, la imposibilidad de demostrar el origen lícito de sus joyas o la recentísima cita a declarar como imputadas de sus hijas, Laura y Alba.
Una de las preguntas a las que deberán responder el próximo 30 de noviembre las hijas del expresidente girará en torno a las empresas y plataformas que canalizaron fondos hacia su empresa, Whathefav, por trabajos presuntamente inexistentes. Una de las sociedades que les pagó, concretamente 171.727 euros, fue el Gate Center. Una plataforma de corte académico sobre relaciones internacionales que los investigadores sospechan que, en esencia, operaba como un lobby para captar clientes chinos para los negocios de Rodríguez Zapatero.
Gate Center, tal y como ha podido comprobar TO, ha paralizado toda su actividad pública desde el pasado 21 de mayo, el día en que Zapatero conoció su imputación a primera hora de la mañana. Ese mismo día, la sede de Whathefav fue registrada por la UDEF. Entre el material que se llevaron los agentes había numerosa documentación contable de la relación de la empresa con sus clientes. Y uno de ellos, tal y como desveló este diario ya en abril de 2025, era Gate Center, para quienes prestaban supuestas tareas de comunicación y redes sociales.
Desde ese momento, el Gate Center parece haberse esfumado de la vida pública. Ha dejado de publicar sus análisis mensuales y los boletines sobre su actividad. Tampoco hay charlas y coloquios, ni agenda de eventos, ni siquiera noticias. No hay ningún movimiento en su página web ni en su canal de YouTube. Las redes sociales marcan el momento exacto de ese ‘apagón’: el 21 de mayo. Desde entonces, silencio.
Según ha podido comprobar TO, tampoco parece haber movimiento en la que era su sede, en un piso de la calle Velázquez de Madrid. Los vecinos aseguran que no han visto actividad desde hace mucho tiempo, aunque no saben precisar si desde el momento en el que se produjo la imputación de Zapatero, presidente del consejo asesor de este lobby. «Por aquí no aparece nadie».
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