
Una madre venezolana de 32 años de edad fue imputada por el homicidio en segundo grado de Fabiana Cabello, su hija de cinco años, dentro de su vivienda en Richmond Hill, un sector del condado de Queens, Nueva York, tras comparecer ante el tribunal penal correspondiente este viernes 16 de octubre.
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La acusada, identificada como Francis Cabello, quedó privada de libertad sin derecho a fianza por orden judicial luego de que las autoridades detallaran la secuencia del crimen. De acuerdo con fuentes policiales de Nueva York, la propia procesada realizó una llamada a la línea de emergencias 911 el pasado miércoles 14 de octubre para confesar la agresión declarando: «Maté a mi hija». Al ingresar a la residencia familiar, los oficiales hallaron a la menor en estado de inconsciencia, siendo trasladada de urgencia a un centro hospitalario cercano donde se certificó su deceso horas después.
Asimismo, los informes de la oficina del médico forense incorporados a la querella criminal revelaron la presencia de abrasiones en el rostro de la menor, así como petequias o diminutas manchas hemorrágicas en sus ojos, corazón y pulmones. Los peritos forenses precisaron en el documento oficial que tales hallazgos patológicos corresponden clínicamente a un cuadro severo de asfixia mecánica.

Por otra parte, a las puertas del tribunal penal de Queens, el padre de la imputada, Franklin Cabello, rompió el silencio para exponer el historial de salud mental que atravesaba su hija antes de la tragedia. El abuelo de la víctima relató que la joven enfrentaba severos episodios psiquiátricos, detallando que había permanecido internada recientemente en una unidad especializada y que le había confesado haber suspendido el tratamiento médico recetado.
En ese sentido, el familiar expresó con dolor sus impresiones sobre la conducta de la procesada al manifestar: «Ella cuidaba a su hija todo el tiempo». Añadió además sobre la situación personal de la procesada que «esperamos que el juez tenga en cuenta su salud mental», concluyendo con pesar que «ella siempre fue una buena hija para mí. También es una buena madre».
Finalmente, el tribunal mantuvo la medida de coerción privativa de libertad sin derecho a fianza mientras se ordenan las evaluaciones psicológicas de rigor para determinar la imputabilidad de la procesada dentro del proceso penal. La representación de la fiscalía avanzará en la recolección de evidencias forenses y testimoniales para la presentación formal de cargos en la siguiente audiencia del caso.