
La ibogaína aparece entre los tratamientos a los que recurrió Presley Gerber para afrontar sus adicciones. El modelo, hijo de Cindy Crawford y Rande Gerber, había compartido en marzo una publicación sobre su experiencia con esta sustancia en México. Tras conocerse su fallecimiento a los 27 años, aquel testimonio ha vuelto a despertar preguntas sobre qué es este compuesto y cuáles son sus efectos.
Por larazon.es
Gerber murió el 20 de septiembre en un centro de rehabilitación de Los Ángeles. La información disponible no establece la causa del fallecimiento ni permite relacionarlo con la ibogaína. El tratamiento del que habló en sus redes correspondía a meses antes y se había realizado en otro país.
Qué es la ibogaína y de dónde procede
La ibogaína es una sustancia psicoactiva presente en la corteza de la raíz de Tabernanthe iboga, un arbusto africano. La planta tiene una larga historia de uso en ceremonias tradicionales y rituales, anterior al interés de los investigadores por sus posibles aplicaciones médicas.
Sus efectos incluyen alteraciones de la percepción y experiencias que pueden describirse como sueños intensos durante la vigilia. Actúa sobre varios sistemas de neurotransmisores, por lo que su funcionamiento no es idéntico al de otros psicodélicos como el LSD o la psilocibina, según explica el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas de Estados Unidos.
Su origen vegetal no la convierte en una sustancia inocua. Precisamente, una de las dificultades para desarrollar tratamientos con ibogaína es determinar si sus posibles beneficios pueden obtenerse con unas condiciones de seguridad aceptables.
Por qué se investiga para tratar las adicciones
Parte del interés científico se centra en su posible capacidad para reducir los síntomas de abstinencia y el deseo de consumir sustancias, especialmente opioides. Algunos trabajos han observado mejoras, pero esos resultados no permiten presentarla como una cura de la adicción ni asegurar que una sola administración evite las recaídas.
También se estudia en otros ámbitos. Una investigación publicada en Nature Medicine en 2024 siguió a 30 veteranos de operaciones especiales con antecedentes de traumatismo craneoencefálico que recibieron ibogaína y magnesio en una clínica mexicana. Los investigadores observaron mejoras en su funcionamiento cotidiano y en síntomas de estrés postraumático, depresión y ansiedad.
El estudio era observacional y no contaba con un grupo de control. Además, los participantes recibieron otras intervenciones complementarias. Los propios autores reclamaron ensayos controlados para comprobar la seguridad y la eficacia, por lo que los resultados no pueden trasladarse automáticamente a cualquier paciente.
Los riesgos de la ibogaína para el corazón
Una de las principales preocupaciones es su efecto sobre la actividad eléctrica cardíaca. La ibogaína puede prolongar el intervalo QT, una alteración que favorece la aparición de arritmias potencialmente mortales. La literatura científica recoge complicaciones graves y fallecimientos asociados a su consumo.
Las enfermedades previas y las interacciones con otras sustancias pueden influir en ese riesgo. Que un pequeño estudio no registre problemas cardíacos graves tampoco demuestra que el compuesto sea seguro para toda la población.
En la investigación con veteranos se utilizó magnesio con la intención de reducir las complicaciones cardíacas y hubo supervisión médica. Esas condiciones forman parte del protocolo estudiado y no garantizan que cualquier tratamiento ofrecido con ibogaína tenga los mismos resultados.
Qué se sabe de la experiencia de Presley Gerber
En su publicación de marzo, Gerber mostró un momento previo al tratamiento y habló del miedo con el que lo afrontaba. Su relato se enmarcaba en las dificultades con las adicciones y la salud mental que había compartido públicamente.
Aquel testimonio permite conocer una parte de su búsqueda de ayuda, pero no evaluar la eficacia del procedimiento ni explicar su muerte. La causa de su fallecimiento no se había hecho pública en la información consultada del 21 de septiembre.