
Santiago Peña anunció este jueves su renuncia a la Presidencia de Paraguay, acorralado por el colapso de Ueno Bank, y de paso dejó una estadística incómoda para Miraflores: de los dos jefes de Estado que viajaron a Caracas a sentarse con Delcy Rodríguez después de la captura de Nicolás Maduro, ninguno sigue cómodo en su silla.
Por lapatilla.com
El primero fue Gustavo Petro, que llegó a Miraflores el 24 de abril para hablar de frontera y cooperación bilateral. En agosto entregó la Presidencia de Colombia, y a la semana su sucesor, Abelardo de la Espriella, ya estaba destituyendo a embajadores que él había nombrado.

Peña tomó el relevo el 19 de septiembre. Aterrizó en Maiquetía en un avión de la Fuerza Aérea paraguaya, acompañado por la primera dama, Leticia Ocampos, y el canciller Rubén Ramírez, con reunión y almuerzo en la agenda. En Miraflores posó para las fotos con Delcy Rodríguez, y desde ese día hasta su renuncia pasaron 47 días.
La visita ya traía su dosis de ironía. Venezuela había roto relaciones con Paraguay en enero de 2025 porque Peña reconoció a Edmundo González Urrutia como ganador de las presidenciales de 2024. Veinte meses después, el mismo presidente se sentó con el régimen y su canciller firmó un comunicado conjunto para avanzar “en la normalización de las relaciones bilaterales”, según lo que se dijo tras la reunión. En Asunción, la oposición le cayó encima por el viaje.
Sin embargo, el golpe no le llegó desde Caracas sino desde su propia casa. El Banco Central del Paraguay intervino Ueno Bank el martes, tras detectar que su índice de solvencia había caído por debajo del 50 % del mínimo exigido, y congeló los ahorros de una entidad con 2,9 millones de clientes en un país de 6,1 millones de habitantes. Peña fue accionista de Ueno Holding, el conglomerado del Grupo Vázquez que controla el banco, hasta 2025, y en 2023 puso al frente del Banco Central a Carlos Carvallo, quien había presidido la Financiera Ueno, según el pedido de juicio político presentado en la Cámara de Diputados. Mientras tanto, la Fiscalía pidió prisión preventiva para el fundador del banco.

“He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la Presidencia de la república, lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas”, dijo Peña en un video difundido en X. Para ese momento ya lo había soltado hasta su mentor político, el expresidente Horacio Cartes, que respaldó el juicio en su contra.
Aun así, la salida no estaba cerrada. La renuncia tiene que ser aceptada por el Congreso, y senadores colorados adelantaron que la rechazarían para insistir en el juicio político. De aceptarse, el vicepresidente Pedro Alliana asumiría el cargo hasta 2028.
Con dos de dos visitantes en apuros, la pregunta se cae de madura: ¿el que visita a Delcy se seca, o el maleficio también alcanza a la anfitriona? Por ahora, Delcy Rodríguez no da señales de mudanza. Este martes, ante empresarios portugueses, habló de un programa económico para transitar “de aquí al 2040”, un horizonte bastante largo para alguien a quien nadie eligió. Quien quiera ser el tercer invitado en Miraflores ya sabe cómo les fue a los dos anteriores.
La coincidencia tampoco pasó inadvertida por la conocida frase que suele repetir el chavismo cuando alguno de sus adversarios o figuras políticas termina atravesando dificultades después de relacionarse con ellos: «se secan». Una expresión que, esta vez, adquiere un matiz irónico al observar que los dos mandatarios que visitaron a Delcy Rodríguez tras la captura de Nicolás Maduro terminaron enfrentando turbulencias políticas en sus respectivos países
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