
El alcalde de El Callao, Coromoto Lugo, alertó sobre la acelerada destrucción ambiental y el colapso de los servicios públicos en el sur del estado Bolívar, tras completar una inspección de campo en el sector Matapalo, el burgomaestre denunció que la minería ilegal a escasos 100 metros de la carretera Troncal 10 y a 200 metros de un puesto de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) está socavando la vía principal, amenazando el tendido eléctrico regional y contaminando de gravedad el caudal del río Yuruari.
Esta depredación del suelo compromete de forma directa los proyectos de inversión y cooperación ejecutados junto a Hidrobolívar y la Cruz Roja en la planta de tratamiento local, arriesgando el suministro de agua potable hacia el casco central de El Callao y el sector El Perú.
Ante esta situación, el mandatario municipal exigió la intervención inmediata del Ministerio para el Ecosocialismo (Minea) y de la Guardia Nacional Bolivariana para paralizar la actividad ecocida, instando a investigar denuncias sobre cobros irregulares para el paso de maquinaria pesada no autorizada.
Paradoja en la cuna eléctrica
Paralelamente, Lugo respaldó la indignación y las manifestaciones de las comunidades del municipio Angostura (La Paragua, San Francisco y Ciudad Piar), denunciando la insostenible ironía de que la zona donde se ubica la central hidroeléctrica de Guri permanezca a oscuras por la desidia gubernamental.
El dirigente señaló a Corpoelec y Ferrominera Orinoco por la falta crónica de inversión que paraliza el comercio, colapsa el bombeo de agua y destruye el patrimonio familiar en la región.
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