
El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, defendió este miércoles que su país y China tienen “la obligación de interactuar y hablar al más alto nivel” pese a “importantes discrepancias”, en vísperas de la reunión que mantendrán en Washington los presidentes Donald Trump y Xi Jinping.
“EEUU y China son las dos mayores economías del mundo y dos de las principales potencias militares. La relación entre ambos será determinante para el siglo XXI, tenemos la obligación de interactuar y hablar al más alto nivel”, señaló en una rueda de prensa en Nueva York.
Rubio reconoció “importantes discrepancias”, especialmente en materia de comercio y, sobre la venta en suspenso de armas a Taiwán, cuya soberanía reclama Pekín, aseguró que EEUU ya completó en diciembre “la mayor operación de venta de armamento a la isla hasta ese momento”.
Se espera que Xi insista en que Trump limite el suministro estadounidense de armas a la isla, cuya anexión China no descarta lograr por la fuerza.
Desde la última reunión con el líder chino, Trump tiene paralizado un paquete de armamento para la isla, algo que considera una “moneda de cambio” para negociar otros asuntos con el líder chino.
Washington no reconoce la independencia formal de la isla, aunque mantiene el compromiso de proporcionarle los medios para defenderse.
“Las futuras ventas (de armas a Taiwán) se evalúan teniendo en cuenta las necesidades de las fuerzas estadounidenses, la capacidad para reponer el material y los compromisos militares de Washington en otras regiones”, dijo hoy Rubio al respecto.
El mandatario chino tiene previsto aterrizar este miércoles, pasadas las 18:00 hora local (22:00 GMT), en la base aérea Andrews, a las afueras de Washington, donde será recibido a pie de pista por el propio Trump, un gesto que el estadounidense no ha dispensado a ningún otro jefe de Estado.
Trump y Xi se reunirán el jueves en la Casa Blanca, en su segundo encuentro de este año, con el objetivo de rebajar las crecientes tensiones por el comercio, la guerra de Irán, el futuro de Taiwán y la carrera por la inteligencia artificial (IA).
Según Rubio, el viaje de Xi a Washington forma parte de un acuerdo de visitas recíprocas y avanzó “nuevas oportunidades de contacto” durante las próximas cumbres de Aepc, en China, y del G20, en Florida.
“Incluso en el apogeo de la Guerra Fría, en medio de la amenaza de aniquilación nuclear, Estados Unidos mantenía reuniones frecuentes con funcionarios soviéticos. El presidente tiene la convicción de que independientemente de nuestras discrepancias con el Gobierno chino, no estamos ante un país pequeño”, argumentó Rubio.
“Se trata de la segunda economía más grande del mundo, con una capacidad militar considerable que está experimentando el que probablemente sea el rearme más rápido de la historia”, agregó.
EFE