
Delcy Rodríguez firmó el pasado sábado un acuerdo con Vantara, iniciativa especializada en el rescate de animales silvestres propiedad de la Fundación Reliance, para que habilite un hospital y un centro de conservación y también brinde asistencia técnica para recuperar los zoológicos en Venezuela. A simple vista parece una noticia positiva, aunque el historial del chavismo y de Vantara resulta desalentador.
lapatilla.com
Vantara concentra sus operaciones en el amplio Centro de Rescate y Rehabilitación Zoológico Greens (Gzrrc), ubicado en Motikhavdi, distrito de Jamnagar, y fundado por Anant Ambani, hijo del magnate más rico de toda Asia, Mukesh Dhirubhai Ambani, presidente y director de la petrolera india Reliance Industries.
Según datos de Vantara, sus actividades incluyen el rescate y tratamiento veterinario de animales salvajes, el cuidado y rehabilitación a largo plazo, programas de conservación con iniciativas orientadas a la reincorporación a la naturaleza y a la gestión de la fauna. Sin embargo, las investigaciones de múltiples medios de comunicación en Venezuela y otras partes del mundo sugieren que hay gato encerrado.
En primer lugar, destaca el reporte conjunto de Armando.info y el diario alemán Süddeutsche Zeitung que comprobó el traslado aéreo de al menos 1.825 animales vivos desde Venezuela hasta Vantara, al otro lado del mundo, el 18 de mayo de 2024.
Por ese entonces Armando.info explicó que “los fletes se amparan en un acuerdo binacional de conservación y cuentan con permisos suscritos por el mismo Ministerio de Ecosocialismo que en Caracas avala a los dos zoocriaderos exportadores, relacionados entre sí”.
El polémico envío efectuado con el mayor hermetismo incluyó diversas especies en peligro de extinción como la tortuga arrau, la tortuga morrocoy de patas rojas, el caimán de anteojos o el mono araña marrón.
Como suele ser costumbre, las instituciones manejadas por el chavismo no emprendieron ninguna investigación posterior sobre los señalados en la publicación.

Vantara ya había estado vinculada a tales prácticas de aprovisionamiento irregular de animales, tal como denunció en marzo de 2024 la revista asiática Himal Southasian, que publicó un informe en el que examinó las transferencias de animales a la instalación en Jamnagar, incluidas las importaciones de varios países, y planteó dudas sobre la legitimidad de las fuentes y el cumplimiento de las leyes internacionales e indias sobre la fauna.
Solo un año después, una coalición de 30 grupos conglomerados en el Foro de Protección de Animales Salvajes de Sudáfrica (Wapfsa) instó a investigar la exportación de ejemplares a Vantara procedentes de instalaciones de cría sudafricanas.
Vantara ha afirmado que sus transferencias de animales son legales y cumplen con las normas aplicables.
La presión mediática escaló hasta el Tribunal Supremo de India, el cual constituyó un Equipo Especial de Investigación a finales de agosto de 2025 para examinar las acusaciones relacionadas con la instalación Jamnagar. Las acusaciones incluían denuncias de adquisición ilegal o contrabando de fauna, irregularidades en la documentación internacional y dudas sobre la idoneidad del centro de cautiverio para una población tan basta de especies exóticas y en peligro de extinción, principalmente debido a que se encuentra al lado de una de las refinerías más grandes del mundo.
Pocas semanas después el Tribunal Supremo de India aceptó las conclusiones de su equipo investigativo y se negó a aceptar nuevas quejas en contra de Vantara sin publicar el informe íntegro de las inspecciones.
Medios locales como Deccan Herald, The Telegraph y The Tribune retiraron las noticias sin explicación pública, mientras que otros como The Financial Express, sustituyeron sus artículos críticos por una cobertura más favorable. Por si fuera poco, algunos medios, como Northeast Now y Vartha Bharati denunciaron haber recibido correos electrónicos amenazantes u ofertas de incentivos económicos para eliminar o modificar la cobertura sobre Vantara.
Otro caso que trascendió a la prensa guarda relación con el ofrecimiento de Anant Ambani para recibir a decenas de hipopótamos que deambulan en el río Magdalena luego de ser introducidos allí por el fallecido narcotraficante colombiano Pablo Escobar. De acuerdo con una reciente nota de la revista Cambio, la oferta del administrador de Vantara habría sido retirada por un supuesto cambio de perspectiva, que ahora pretende mantener a los animales en sus países de origen en lugar de trasladarlos hasta Jamnagar, lo que guarda sintonía con el pacto firmado junto a Delcy Rodríguez.
Además de los escándalos mediáticos y los sondeos judiciales, Vantara tiene otra polémica: su centro en Jamnagar no está abierto al público y solo permite visitas acompañadas por guías en un carrito de golf a quienes han recibido el permiso previo de su administración. Por si fuera poco, los directores del parque tampoco permiten tomar registro audiovisual del lugar.
Como recordó The Guardian, dicho zoológico en India “fue uno de los muchos lugares donde se celebraron las lujosas celebraciones de boda de varios días de Anant Ambani en 2024, que establecieron un nuevo estándar en extravagancia matrimonial con actuaciones privadas de las estrellas pop Rihanna, Justin Bieber y Katy Perry”.

Hasta el momento, se sabe muy poco sobre las nuevas operaciones que llevará a cabo Vantara en Venezuela.
El memorando de entendimiento fue firmado en presencia de Delcy Rodríguez por el ministro chavista de Ecosocialismo, Nelson Rodríguez, y el representante de Vantara, Sachin Patil.
Delcy Rodríguez aseguró que el pacto “implica incorporar en el plan maestro para la recuperación del estado La Guaira, un acuario, un centro de conservación, un centro veterinario y un hospital para fauna silvestre”.
Asimismo, confirmó que Venezuela recibirá “asistencia técnica para preservación, conservación y rehabilitación de fauna y la recuperación de los zoológicos”.
También mencionó que desea enviar a profesionales venezolanos “a cursos en la India”.