
Un testigo aseguró haber escuchado los disparos y encontrado a Wilber Rafael Garcés Pérez, un venezolano de 28 años, dentro de su vehículo poco después de que un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) le disparara el domingo 20 de septiembre en Austin, Texas, mientras realizaba una entrega de comida para DoorDash. El hombre, cuya identidad no fue revelada por temor a represalias, relató a la periodista de EFE Alejandra Arredondo que el migrante le dijo que le habían disparado por la espalda.
lapatilla.com
“Estaba trabajando allá y oí los disparos. Entonces dije a mi esposa, oye, le digo, ¿qué es eso?”, contó el testigo, quien salió de su vivienda al escuchar las detonaciones y observó vehículos relacionados con el operativo. Según su relato, cuando se acercó a Garcés le preguntó si estaba bien y recibió como respuesta: “me tiraron por la espalda, me tiraron por la espalda”.
El testigo afirmó que encontró al venezolano sentado dentro del automóvil y que lo vio cansado y con signos de sufrimiento. También aseguró que preguntó al agente de inmigración si ya había llamado a una ambulancia y que este le respondió afirmativamente, aunque, según su versión, no le contestó otras preguntas ni prestó asistencia directa al herido.
“Hasta después, porque el oficial no hizo nada. No hizo nada de ayudarlo, eso”, relató el hombre. Añadió que fueron los policías quienes posteriormente atendieron a Garcés, le rompieron la camiseta y permitieron que pudiera observar la herida que había sufrido.
Por otra parte, la versión del testigo se suma al relato entregado por el propio Garcés durante una conferencia de prensa realizada este lunes. El venezolano dijo que un vehículo SUV sin identificación lo golpeó dos veces antes de que comprendiera que agentes de ICE intentaban detenerlo; posteriormente, según su relato, pidió detenerse en un lugar más seguro y sintió un disparo en la espalda.
Garcés fue trasladado a un hospital y posteriormente quedó bajo custodia de ICE con la bala todavía alojada cerca de la columna vertebral, según sus abogados. El Departamento de Seguridad Nacional confirmó que su división de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), con apoyo del FBI, está investigando el tiroteo, mientras que las autoridades de Austin también han pedido una pesquisa con participación local.
El caso también mantiene abierta una disputa sobre la situación migratoria de Garcés. DHS sostiene que tenía una orden final de deportación y que había ingresado ilegalmente a Estados Unidos, mientras sus abogados afirman que entró legalmente en 2024 mediante CBP One, solicitó asilo y recibió un permiso de trabajo. Según su defensa, posteriormente no recibió correctamente una notificación de una audiencia migratoria porque fue enviada a una dirección anterior.