
El sistema eléctrico venezolano atraviesa un deterioro que podría prolongar los problemas de suministro y los racionamientos durante los próximos cinco años, de acuerdo con una estimación del economista y socio fundador de Ecoanalítica, Alejandro Grisanti.
Por lapatilla.com
En un mensaje publicado en su cuenta de X este martes, Grisanti advirtió que la crisis eléctrica podría empeorar antes de comenzar a recuperarse y señaló que la electricidad se ha convertido en uno de los principales obstáculos para la recuperación económica del país.
Según las estimaciones citadas por el economista, la oferta eléctrica difícilmente supera los 13.000 megavatios (MW), mientras que la demanda en los momentos de mayor consumo supera los 15.000 MW.
Grisanti también señaló que el parque termoeléctrico estaría operando por debajo del 15% de su potencial, mientras que la central hidroeléctrica de Guri funcionaría alrededor del 60% de su capacidad instalada, con siete de sus 20 turbinas fuera de servicio.
El economista sostuvo que los problemas de suministro dejaron de concentrarse únicamente en el occidente del país y comenzaron a extenderse hacia otras regiones, incluida Caracas.

Además, citó la última Encuesta de Coyuntura Empresarial de Ecoanalítica, según la cual 70% de las empresas consultadas evalúa negativamente el servicio eléctrico.
Grisanti advirtió que una eventual recuperación de la economía podría incrementar todavía más la demanda de electricidad y, si la capacidad de generación no aumenta al mismo ritmo, profundizar el déficit energético y terminar afectando el crecimiento.
Ante este escenario, recomendó a las empresas, especialmente plantas, fábricas y grandes operaciones, incorporar planes de autoabastecimiento energético que incluyan mantenimiento y reparación de plantas, sistemas de respaldo y mecanismos confiables para el suministro y almacenamiento de diésel.
El economista aclaró que la responsabilidad de garantizar el servicio eléctrico corresponde al Estado, pero consideró que las empresas deberán prepararse para un escenario en el que su capacidad de operar y crecer dependerá cada vez más de contar con fuentes propias de generación y respaldo energético.
?? La crisis eléctrica empeorará antes de mejorar
El Sistema Eléctrico Nacional se ha deteriorado severamente y en @ecoanalitica estimamos que los problemas de suministro y los racionamientos seguirán siendo recurrentes durante los próximos cinco años. La electricidad se ha convertido en el principal cuello de botella para la recuperación económica de Venezuela y pensamos que en el corto plazo se va a empeorar antes de comenzar a recuperarse.
Los números explican nuestra preocupación: la oferta difícilmente supera los 13.000 MW, mientras la demanda en momentos de mayor consumo ya supera los 15.000 MW. El parque termoeléctrico opera por debajo de 15% de su potencial y Guri, del que depende buena parte del país, funciona alrededor de 60% de su capacidad instalada, con 7 de sus 20 turbinas fuera de servicio.
El problema, además, dejó de ser regional. Los racionamientos que durante años golpearon principalmente al occidente comienzan a extenderse al resto del país, incluida Caracas. Nuestra última Encuesta de Coyuntura Empresarial muestra que 70% de las empresas evalúa negativamente el servicio eléctrico.
Y aquí está quizás el mayor riesgo: si la economía continúa recuperándose, la demanda eléctrica aumentará más rápido que la capacidad de generación. Paradójicamente, el propio crecimiento puede agravar el déficit eléctrico y terminar frenando la recuperación.
Por eso nuestra recomendación a las empresas, especialmente plantas, fábricas y grandes operaciones, es clara: la continuidad del negocio debe incorporar desde ahora un plan integral de autoabastecimiento energético: mantenimiento y reparación de plantas, capacidad de respaldo y, fundamentalmente, esquemas confiables de suministro y almacenamiento de diésel.
La responsabilidad de proveer electricidad es del Estado, no de las empresas. Pero la realidad exige pragmatismo: durante los próximos años, la capacidad de crecer y operar de muchas empresas venezolanas dependerá cada vez más de su capacidad para generar su propia energía.
— Alejandro Grisanti (@agrisanti) October 6, 2026