Joven de 22 años está en estado crítico tras sufrir graves lesiones durante el terremoto en Panamá
13 Oct 2026, 20:19 5 minutos de lectura

Joven de 22 años está en estado crítico tras sufrir graves lesiones durante el terremoto en Panamá

Por La Patilla

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Fotografía que muestra este sábado los daños en una casa ocasionados por el terremoto de magnitud 7,7 ocurrido este viernes en La Villa de Los Santos (Panamá). La primera noche tras el terremoto que sacudió a Panamá, sin registro de víctimas pero sí de daños materiales según los reportes iniciales, ha estado marcada por las constantes réplicas de breve duración, que han hecho que muchos no pudieran dormir o lo hicieran a la intemperie. EFE/ Bienvenido Velasco

 

El terremoto de magnitud 7,7 del pasado viernes 9 de octubre en Panamá no dejó muertos, pero sí cerca de una treintena de heridos, la mayoría leves. No es el caso de Suribeth Cortez, una joven que permanece en cuidados intensivos tras caerle encima una pared, manteniendo en la incertidumbre a su familia.

“Tengo una fe muy grande en Dios porque Dios fue el que salvó a mi sobrina. Dios es el que la tiene ahorita con vida. Es un propósito de Dios que no se la haya llevado. Y tenemos fe en Dios de que Suribeth va a salir de ahí”, dijo este martes a EFE su tía Ana Atencio.

La joven permanece ingresada en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Santo Tomás, en la capital panameña, adonde fue trasladada en helicóptero desde el interior del país, en la provincia de Los Santos, tras sufrir un traumatismo craneoencefálico y otro abdominal.

 

 

 

 

“Hasta el momento, lo que nos dijeron ayer fue que ella está evolucionando bien al tratamiento y estamos esperando respuesta hoy de los doctores”, dijo Atencio, a la espera de una nueva valoración médica.

La movilidad reducida de Suribeth, que según la familiar tiene parálisis en la mitad del cuerpo, dificultó su rápido desalojo durante el terremoto.

Una fuente del Hospital Santo Tomás explicó a EFE que “la paciente llegó el pasado sábado 10 de octubre y que ese mismo día fue sometida a una cirugía de emergencia” debido a la gravedad de su estado y desde entonces “permanece en la unidad crítica”.

El relato del rescate

Suribeth, de 22 años y residente de la comunidad de Pájaro, en la golpeada península de Azuero, donde se registró el epicentro del terremoto, se encontraba dentro de la vivienda cuando el movimiento sísmico provocó el derrumbe de parte de la estructura.

En el inmueble también estaban su abuela, Alicia de Gracia, quien utiliza una silla de ruedas, y su tía Gumercinda Atencio.

En medio del derrumbe, Gumercinda logró sacar a su madre, quien también resultó herida, al caerse de su silla de ruedas y ser alcanzada por una viga de soporte que le lesionó un brazo.

“Cuando Gumercinda fue a buscar a Suribeth, era tarde, la encontró bajo los escombros”, relató su tía Ana.

 

 

 

 

Con ayuda de los vecinos, los familiares consiguieron sacar a la joven de entre los restos de la vivienda y trasladarla en un vehículo particular al Hospital de Macaracas, el distrito de su comunidad, desde donde fue llevada a Las Tablas, en la provincia de Los Santos.

La gravedad de su estado obligó a su traslado por vía aérea a la capital, debido a la necesidad de atención especializada que, según información del Hospital Santo Tomás, no estaba disponible en esos momentos en los centros hospitalarios del interior del país.

Atencio explicó que la joven “no presenta fracturas”, pero fue sometida a una intervención quirúrgica y es por eso que “permanece bajo atención médica especializada y a la espera de conocer su evolución”.

Abuela y nieta tratadas en la capital

La emergencia también dejó lesionada a la abuela de Suribeth, quien fue trasladada a la Ciudad de la Salud, en la capital, donde fue intervenida quirúrgicamente en el brazo fracturado.

La familia permanece en la capital panameña, dividida entre los hospitales donde ambas reciben atención: Ana acompaña a su madre en la Ciudad de la Salud, mientras otra sobrina se encuentra junto a Suribeth en el Hospital Santo Tomás.

 

 

 

 

El potente terremoto que azotó el mediodía del viernes 9 de octubre a Panamá, además de cerca de una treintena de heridos, causó daños en las residencias de 2.164 familias, entre ellas 506 que registraron la pérdida total de sus hogares, según el último reporte oficial de este martes.

EFE recorrió el distrito de Macaracas, donde se encontraba Suribeth. Allí son numerosas las coloridas casas de paredes y techos fracturados, algunos caídos, mientras se amontonaban los escombros.

Con información de EFE

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