
La guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) tiene el afán de fortalecerse ante la ofensiva militar que lidera el presidente colombiano Abelardo De La Espriella y la presencia de tropas estadounidenses en la región. SEMANA revela el plan secreto de la organización terrorista para posicionarse en Colombia y en la zona fronteriza venezolana.
En informes de inteligencia del Ejército y la Policía, conocidos por SEMANA, se identificó una nueva amenaza: los criminales, liderados por alias Antonio García, escapan del vecino país, del estado Apure hacia Arauca, para llegar a los departamentos de Casanare y Boyacá, donde se crearía un nuevo frente.
Los investigadores establecieron, según interceptaciones telefónicas y datos de campo, que habría una reorganización del Frente de Guerra Oriental, una de las estructuras más sanguinarias y poderosas de este grupo ilegal.
El propósito de la guerrilla es contrarrestar las neutralizaciones que adelanta la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb) en cooperación con Estados Unidos al otro lado de la frontera, pues un número importante de sus hombres se escondían en esa zona con el visto bueno del régimen chavista.

Un experimentado oficial de inteligencia de las Fuerzas Militares contó a SEMANA, bajo reserva, que el ELN no está improvisando y que los planes de expansión se proyectaron durante la administración de Gustavo Petro, gracias a las gabelas que recibieron sus cabecillas por la paz total.
Ese proyecto, acelerado en las últimas semanas por la presencia de la fuerza estadounidense, se empezó a gestar con el debilitamiento de las disidencias de las Farc, comandadas por alias Iván Mordisco, en la región de Arauca.
La fuente señaló: “En Arauca, actualmente, las disidencias perdieron toda capacidad militar y de reacción contra la fuerza pública, y lo identificamos por la misma inteligencia ilegal que le hace el ELN al grupo enemigo, pero que vigilamos mediante labores técnicas”.
Los datos en poder del Estado colombiano advierten que las disidencias pasaron de tener cinco frentes en ese departamento a operar ahora solo con sus reductos y redes de apoyo al terrorismo, lo cual se explicaría con la cacería del ELN.
Así lo explicó el uniformado que rastrea los movimientos de los elenos: “El ELN venía desarrollando un plan de control sobre esas estructuras y de control territorial. Ahora, con el cambio de Gobierno y lo que está ocurriendo en Venezuela, tuvieron que adaptarse”.
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