Gerardo Lucas: Robin Hood
21 Sep 2026, 11:17 5 minutos de lectura

Gerardo Lucas: Robin Hood

Por La Patilla

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Uno de los personajes legendarios de la Inglaterra medieval fue Robin Hood, un forajido que operaba en los bosques de Sherwood, cerca de Nottingham, que ganó fama porque “robaba los ricos para darle a los pobres”.

Mucho tiempo ha transcurrido desde el siglo XII. Hoy en día, sabemos que ningún forajido roba a los ricos para darle a los pobres, sino para sí mismo. Aunque podríamos decir, que los forajidos si les dan algunas dádivas o favores a los pobres, pero, a cambio de disfrutar de un entorno favorable que le sirva de protección frente a las autoridades.

Ejemplos abundan: Pablo Escobar era popular en Medellín, ayudaba a los pobres construyendo casas gratuitas para ellos, canchas de fútbol, además de otros beneficios, al punto de que fue electo suplente de Jairo Ortega, Representante a la Cámara por Antioquia. La Revista Semana le dedicó un artículo que tituló: “Un Robin Hood paisa”. 

Los mafiosos de Nueva York eran personajes respetados en su entorno, Little Italy, donaban fondos para procesiones religiosas, fiestas, obsequiaban pavos en Navidad a las gentes más pobres. 

En nuestro patio trasero, los colectivos en la Parroquia 23 de enero: Las Piedritas, Alexis Vive y Tupamaros, venden la especie de que ellos protegen y dan seguridad contra robos en la comunidad y hacen labor social (mientras venden drogas).

En Estados Unidos ha aparecido en el escenario político una nueva modalidad de forajido, el Hood Robin que roba a los pobres para darle a los ricos. Su representante más destacado es Donald Trump.

En su filosofía republicana, ser pobre, o peor, pobre y extranjero, es ser un perdedor (loser), un individuo cuya condición se explica por su intrínseca flojera. Los llaman, como la rica magnate hotelera Leona Hensley, “The little people”, la gente pequeña, en la frase: “Only the little people pay taxes”: solo las personas pequeñas pagan impuestos. 

A los países pobres como Haití y Venezuela, Trump los llama “shit hole counties”, países pocilga. Dentro de la filosofía de los ricos y sus aspiracionales, se justifican las restricciones a Medicade; la reducción a la asistencia alimentaria (anteriores Food Stamps); los aranceles de efecto regresivos. Mientras que los ricos, son compensados por su condición intrínseca (y las donaciones al Super Pack de Trump) con la reducción de la tasa marginal máxima de impuestos, y del impuesto federal sobre las ganancias de las corporaciones del 35 al 21%.

Venezuela es el típico ejemplo de esta política. El 3 de enero del 2026, los Marines se llevan a Maduro, y acuerdan (bajo amenaza) con los forajidos del Cartel de los Soles, Diosdado y los Rodríguez, que estos sirvan al frente del Estado tutelado. Inmediatamente, se aprueban, a velocidad de avión –F16- , las leyes de Hidrocarburos y Minas que prácticamente no contemplan impuestos (15% máximo). Mientras sacan cada día más petróleo, particularmente la Chevron, donante de Trump -por los favores se paga peaje- en tanto que los venezolanos (pobres) se quedan sin petróleo y sin ingresos fiscales.

Recientemente, en Estados Unidos ha aparecido otro caso sospechoso relacionado con Venezuela. Una empresa, Freedon Fuel, recientemente constituida, recibió apoyo público de Donald Trump y su secretario de Energía Cris Whigth porque vendían, en sus 26 nuevas gasolineras, gasolina que supuestamente proviene de Venezuela más barata a sus clientes en Nueva Jersey. Freedon Fuel subsidia a los ricos (Ingreso per cápita medio mensual de NY es 7.352 dólares) y se lo quita a los pobres venezolanos con un ingreso mensual per cápita de 291 dólares.

La última joya del robo continuado fue el Acuerdo por las Reservas Petroleras donde Delsy Rodríguez, suscribe un contrato con la North American Blue Energy Partners, dirigida por el bolichico Alejendro Betancourt, para desarrollar 17 campos petroleros venezolanos, asociados a unos 65.000 millones de barriles de reservas, aproximadamente, una quinta parte de las reservas venezolanas. A su vez, el Gobierno de Estados Unidos tendría derecho a una participación de 35% en la compañía, además del acceso preferencial al 20% de la producción a precio de costo. Chris Wright, ministro de Energía, declaró en Caracas que el Gobierno estadounidense mantendrá un control muy estricto sobre los flujos financieros derivados del acuerdo.

Los ladrones de antes tenían un poco de vergüenza y trabajaban a escondidas, los de ahora, lo hacen abiertamente frente a las pantallas de televisión.  

¡Cosas veredes Sancho!

Gerardolucashistoriador.com

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