
El gobierno de Colombia, que preside Abelardo de la Espriella, sumó a la Oficina Federal de Investigación de Estados Unidos (FBI) y a la Oficina Europea de Policía (Europol) a su plan para recuperar la seguridad en la frontera con Venezuela, según informó el diario barranquillero El Heraldo.
Por lapatilla.com, con información de El Heraldo
La meta que se trazó el mandatario es acabar con lo que él mismo llama la “anarquía” en la línea limítrofe. Para eso apuesta por un control estricto de las trochas y pasos irregulares que conectan a los dos países desde Norte de Santander, La Guajira y Arauca.
Norte de Santander encabeza la lista. El gobierno colombiano puso a ese departamento de primero en su agenda de seguridad por la presencia del ELN, las disidencias de las FARC y varias bandas criminales que se disputan el territorio alrededor de su capital, Cúcuta.
La urgencia tiene fechas recientes. El lunes 26 de octubre fue asesinado a tiros en Cúcuta el exsecretario de Gobierno y precandidato a la Alcaldía Miguel Armando Castellanos. Al día siguiente, una maleta con explosivos estalló detrás de la sede de la Dian, a pocos metros del puente internacional Francisco de Paula Santander, y dejó seis heridos entre civiles y policías, como reportó La Patilla en su cobertura del atentado. El jueves 29, De la Espriella ordenó la militarización inmediata de Cúcuta, que calificó de temporal “mientras estabilizamos el orden público”.
El coronel retirado del Ejército Carlos Soler explicó en una entrevista con La FM que el despliegue de las nuevas estrategias, tanto urbanas como rurales, se frenó por un tiempo debido a la emergencia de los terremotos en el Eje Cafetero. Aun así, aseguró que las autoridades ya tienen listos los dos ejes principales de intervención para la zona de frontera.
Soler también puso el foco en el peso que gana Cúcuta en la nueva etapa de la relación con Venezuela: “Cúcuta se consolida como un punto altamente estratégico ante la coyuntura política y económica del vecino país. Actualmente, cinco empresas venezolanas trabajan en la organización de oleoductos y gasoductos, la embajada se encuentra abierta y avanzan los planes para la reconstrucción de las zonas afectadas por el reciente terremoto“, dijo.
La frontera es, además, el escondite de varios de los jefes armados que huyen de la ofensiva colombiana. A mediados de octubre trascendió que alias la Profe, cabecilla política del Frente de Guerra Oriental del ELN, y dos mandos del frente 33 de las disidencias se refugiaron en la zona limítrofe con Venezuela, según fuentes militares. Con el FBI y Europol en el tablero, Bogotá busca sumar inteligencia extranjera a una pelea que hasta ahora libraban sobre todo el Ejército y la Policía.
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