
Las autoridades de Estados Unidos niegan anualmente miles de solicitudes de visa por diferentes causas, lo que afecta a viajeros, estudiantes y profesionales de todos los países, según información oficial publicada por el Departamento de Estado en enero de 2026. El proceso de solicitud se rige por criterios legales estrictos y exige cumplir requisitos documentales, sanitarios y de seguridad. La decisión puede implicar la prohibición temporal o definitiva de ingreso al país.
Por Infobae
De acuerdo con el portal travel.state.gov, dependiente del Departamento de Estado de Estados Unidos, la denegación responde a motivos establecidos en la Ley de Inmigración y Nacionalidad. Las autoridades consulares evalúan factores como la integridad de la documentación presentada, la existencia de antecedentes penales o de salud, y la sospecha de intenciones migratorias ocultas. El rechazo de una visa puede basarse en diferentes secciones de la normativa federal.
El procedimiento para solicitar una visa estadounidense ha evolucionado en los últimos años, especialmente después de la pandemia de COVID-19 y los cambios en políticas migratorias. Los rechazos se producen tanto en consulados como en embajadas de Estados Unidos en todo el mundo. Los solicitantes reciben una notificación escrita donde se informa la causa específica de la denegación y la sección legal correspondiente, según el Departamento de Estado.
¿Cuáles son las principales razones para denegar una visa según el gobierno de Estados Unidos?
La primera causa identificada por el Departamento de Estado es la presentación incompleta de la solicitud o la falta de documentos obligatorios. Según travel.state.gov, “los funcionarios consulares pueden negar la visa si el solicitante no aporta información exigida por la normativa”. Esta denegación se fundamenta en la sección 221(g) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad, que permite subsanar la omisión y continuar el trámite si se entrega la documentación requerida.
Otra razón frecuente está relacionada con la dificultad para demostrar vínculos sólidos con el país de origen. El solicitante de una visa de no inmigrante debe probar que no planea quedarse en Estados Unidos de manera permanente. Según el Departamento de Estado, si el funcionario consular concluye que existen dudas sobre el regreso del solicitante, la solicitud se rechaza bajo la sección 214(b): “El oficial consular debe estar convencido de que el solicitante tiene la intención de regresar a su país después de la estadía autorizada”.
Los antecedentes penales representan otro obstáculo. El Departamento de Estado indica que los delitos graves, infracciones relacionadas con drogas o crímenes considerados de “baja moralidad” pueden ser motivo de rechazo. Esta restricción está prevista en la sección 212(a)(2) y busca impedir el ingreso de personas que puedan representar un riesgo para la seguridad o el orden público.
¿Influye el estado de salud en la decisión sobre la visa?
Sí. De acuerdo con el Departamento de Estado, ciertos diagnósticos médicos impiden el ingreso a Estados Unidos. Entre los motivos se encuentran enfermedades transmisibles, ausencia de vacunas exigidas o condiciones que puedan suponer un riesgo para la salud pública. Estas limitaciones se basan en la sección 212(a)(1) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad. Según la información oficial, “el solicitante debe demostrar que cumple con los requisitos sanitarios actuales y que no representa un peligro para la comunidad”.
¿Qué sucede si se entrega información falsa o documentos fraudulentos?
El uso de documentación falsa o la aportación de datos inexactos es motivo de rechazo inmediato y puede acarrear la prohibición permanente de ingreso a Estados Unidos. El Departamento de Estado señala en travel.state.gov que “toda declaración fraudulenta o intento de engaño durante la solicitud resulta en la denegación automática de la visa”. Esta causal corresponde a la sección 212(a)(6)(C)(i) de la Ley de Inmigración.
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