El puente más insólito de California tiene 53 metros de ancho y está reservado para animales
01 Nov 2026, 18:13 3 minutos de lectura

El puente más insólito de California tiene 53 metros de ancho y está reservado para animales

Por La Patilla

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El puente para animales estará habilitado el 2 de diciembre de 2026. Foto: Wallis Annenberg Wildlife Crossing

 

La apertura del paso de fauna silvestre más grande del mundo ya tiene fecha. Desde el 2 de diciembre, cruzará 10 carriles de la autopista US 101 para permitir el cruce seguro de coyotes, linces, pumas y zorros. Hasta ahora, la autopista había funcionado como barrera para los animales grandes en las montañas de Santa Mónica, California.

Por Clarín

Para salvar el escollo, nació el proyecto Wallis Annenberg Wildlife Crossing, un gran ecoducto sobre la US-101 en el área de Liberty Canyon. El concepto es simple, aunque la ingeniería sea enorme: construir una estructura ancha, cubierta de tierra y vegetación para que los animales sientan que siguen en el mismo hábitat al pasar por encima de la autopista.

Con el tiempo, esa barrera natural se había convertido en una amenaza: más intentos de cruce, más atropellos, más aislamiento. Durante años, el caso emblemático fue el de los pumas. En una región urbana, su supervivencia depende de poder moverse. Pero cruzar una autopista de varios carriles es casi una sentencia. Esa presión acumuló argumentos para una solución inusual: un puente “para la naturaleza”.

Imágenes difundidas por Los Ángeles Times muestran avances en la construcción del ecoducto, en especial, el tablero de concreto del puente que cruza Agoura Road. Este logro de la ingeniería requirió la colaboración de varias agencias para reubicar líneas de telecomunicaciones y de alta tensión, así como para modernizar y redirigir una tubería de agua que abastece la región.

Una oportunidad para los biólogos

Las obras no han terminado, pero ya se han visto algunos coyotes y linces en la zona del puente. Los biólogos planean utilizar una nueva tecnología de seguimiento, denominada registradores biológicos, en animales como los ciervos para recopilar datos fisiológicos.

El monitoreo de parámetros como la frecuencia cardíaca ayudará a los investigadores a determinar si los animales sufren demasiado estrés al cruzar el ecoducto.

El costo también se volvió parte del debate. El proyecto fue presentado durante años con cifras cercanas a los US$90 millones, pero la conversación pública reciente lo ubica alrededor de US$114 millones, con notas que destacan sobrecostos y demoras. En obras de este tipo, las variaciones suelen venir de complejidad geotécnica, etapas de construcción y el precio de materiales y mano de obra en California.

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