El VIDEO que conmovió a Venezuela: valiente joven nos recordó que la salud mental sí importa
06 Nov 2026, 17:09 9 minutos de lectura

El VIDEO que conmovió a Venezuela: valiente joven nos recordó que la salud mental sí importa

Por La Patilla

Compartir noticia

Valiente joven de Barquisimeto, estado Lara, nos recordó a todos que la salud mental sí importa. Captura: @isnelsonjose / Instagram

 

El tiktoker e influencer Nelson José Martínez no tenía idea que su concurso ensayado en las calles del centro de Barquisimeto, estado Lara, acabaría por darle una gran lección a todos los venezolanos sobre la importancia de la salud mental.

lapatilla.com

Una publicación en su cuenta de Instagram que ya tiene centenas de miles de likes fue protagonizada por un valiente joven que le confesó a la cámara sus problemas de depresión y soledad afectiva.

El plan de Nelson era sencillo: que un par de voluntarios con el cabello largo se atrevieran a superar un breve concurso con la esperanza de ganarse un billete de 100 dólares o, en el peor de los casos, aceptar raparse la cabeza.

“Saludos, ¿te quieres ganar 100 dólares?”, preguntó Nelson al primer candidato que encontró.

“¿Por qué no?”, respondió con una amplia sonrisa el chico de anteojos y cabello negro ondulado.

“Vas a participar con otra persona que tenga el cabello largo, así como tú. El que gane, se lleva los 100 dólares y se va con el cabello para su casa; el que pierda, se tiene que afeitar el pelo y no se lleva los 100 dólares. ¿Te atreves? Son 100 dólares”, explicó el influencer, quien no esperó demasiado por una respuesta y le animó: “Dale, dale, vamos a darle, vamos a darle, con fuerza. Tienes que tener energía, vamos, vamos a darle”.

A continuación, Nelson fue por otro candidato un tanto reacio a participar.

“No creo que tú no te vas a arriesgar, chamo. Mira, el pana se está arriesgando, el pana allá de negro”, insistió el tiktoker, que ya contaba con sus dos retadores.

Nelson acostumbra a organizar subastas, retos y adivinanzas en la calle. Esta vez, su plan incluía usar el teléfono celular y llamar de inmediato a una persona de confianza. No tuvo tiempo de aclararlo, pero probablemente quien recibiera la respuesta más rápida se llevaba el premio.

“¿Tú tienes una persona que pueda llamar rápido por llamar y te conteste?”, preguntó el influencer al concursante que se unió en segundo lugar al juego.

“Sí”, respondió el chico.

“¿Tú también?”

“No”, respondió el joven vestido de negro, a quien se le borró la sonrisa y se quedó pensativo tras la pregunta.

“¿Tu mamá, tu papá…? ¿No?”, insistió Nelson.

“Lastimosamente no”, lamentó el muchacho.

Rápidamente, el influencer optó por cambiar las reglas. “Bueno, mira, vamos a hacer una cosa: piedra, papel o tijera. El que gane, se lleva los 100 dólares, y, el que pierda, se afeita pelón”.

Tras la segunda ronda, Nelson advirtió que algo no estaba bien: “Papá, estás temblando, Dios mío. A la tercera vas a perder pelo, vamos, recupérate”.

“Se lo dejo a otra persona”, sugirió con un susurro el chico de negro, renuente a continuar.

“Tienes que ser serio, papi, te ibas a llevar 100 dólares”, repitió el tiktoker, quien efectuó una última ronda y entregó el billete al ganador.

Tras el reto, Nelson recordó al chico de negro que ahora debía cumplir con la penitencia: “Te tienes que afeitar hoy”.

“Vaya mierda, ¿sabes?”, respondió el joven apesadumbrado.

“¿Qué pasó?”

“Cuando me mencionaste lo de que ‘tienes alguien pa llamar’, ahí se me fueron todos los ánimos realmente, cuando me dijiste ‘tienes alguien pa llamar’… me quedé como que ‘¿a quién?’. Pensé en amigos, familia, y después me di cuenta de que…”, explicó el muchacho con evidente malestar.

“¿No tienes así amigos, familia, nadie?”

“No”.

Entonces Nelson empatizó con el chico y le aseguró que retiraba la penitencia: “A ver hermano, toma, te voy a regalar 20 dólares. Quédate con tu pelo papi, toma. Cambia los ánimos, papá, dame un abrazo, papá, dame un abrazo”.

Tras el gesto, el joven deprimido pasó a confesar los pensamientos intrusivos que habían invadido su cabeza las últimas semanas.

“Ay, hermanito, ¿Qué pasó papi?”

“Es que últimamente he estado en una muy mala racha, de verdad. Últimamente… es que todo me sale mal”, lamentó.

“Discúlpame la vaina, pana. Todo pasa, los malos días pasan, hermano mío, dame un abrazo”, repitió el influencer conmovido, al igual que los múltiples testigos de la escena.

Entre lágrimas, el chico reveló que “hace un tiempo, hace como dos o tres meses, realmente, me intenté quitar la vida”.

Tras la confesión, Nelson volvió a abrazarlo e intercambiaron números de teléfono, con la promesa de que, ante cualquier otro episodio de malestar, el joven llamaría al influencer para informarle.

La publicación inmediatamente despertó la solidaridad de miles de venezolanos. Empresas, figuras públicas, periodistas y activistas han expresado su interés por darle apoyo emocional y material a este muchacho barquisimetano que tuvo el valor de manifestar sus penas en cámara.

 

La salud mental también necesita atención

La historia de este joven barquisimetano deja una reflexión que va mucho más allá de un concurso callejero y de los 100 dólares que estaban en juego. Su reacción ante una pregunta tan cotidiana como “¿tienes a alguien a quien llamar?” puso de manifiesto una realidad que muchas veces permanece oculta: hay personas que atraviesan momentos de profundo sufrimiento emocional sin encontrar en su entorno alguien con quien compartir sus preocupaciones.

La depresión, la ansiedad y la angustia emocional no son señales de debilidad, falta de voluntad ni motivos para sentir vergüenza. Tampoco desaparecen necesariamente con una palabra de aliento o una solución económica. Aunque las dificultades materiales, la incertidumbre y la pérdida de vínculos afectivos pueden agravar el malestar psicológico, es importante entender que la salud mental requiere atención y cuidados, al igual que la salud física.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que un intento previo de suicidio constituye uno de los principales factores de riesgo para futuros episodios. Por eso, las manifestaciones de desesperanza, el aislamiento, las expresiones de querer morir o hacerse daño y los cambios importantes de comportamiento deben tomarse en serio, sin minimizar el sufrimiento de quien los experimenta.

Quienes atraviesan una situación emocional difícil deben saber que no tienen que enfrentarla en soledad. Hablar con una persona de confianza, buscar atención psicológica o psiquiátrica y pedir ayuda cuando aparecen pensamientos suicidas son pasos fundamentales. Si existe peligro inmediato de hacerse daño, es necesario acudir a un servicio de emergencias y procurar no permanecer a solas.

Para familiares y amigos, el primer paso es aprender a escuchar sin juzgar. Evitar frases como “eso no es para tanto”, “tienes que ser fuerte” o “hay personas que están peor” puede marcar una diferencia. En cambio, preguntar directamente si la persona ha pensado en hacerse daño o quitarse la vida, ofrecer compañía y facilitar el acceso a profesionales de salud mental son formas concretas de ayudar.

Si alguien manifiesta intenciones suicidas, no debe dejarse sola a esa persona. Es importante tomar sus palabras en serio, buscar atención profesional urgente y procurar que no tenga acceso a medicamentos, armas u otros medios con los que pudiera hacerse daño. No se trata de asumir el papel de terapeuta, sino de acompañar y ayudar a conseguir atención especializada.

La historia que Nelson José Martínez compartió en sus redes sociales también recuerda que un gesto de empatía puede abrir una puerta para alguien que siente que ya no tiene a quién acudir. Sin embargo, el acompañamiento no debe terminar con un abrazo, una donación o una publicación viral. El caso necesita continuidad, atención profesional y una red de apoyo que no desaparezca cuando las cámaras se apagan.

Porque detrás de cada persona que atraviesa una crisis emocional hay una historia que merece ser escuchada, una vida que merece ser cuidada y una oportunidad para recibir ayuda.

Preguntar cómo está alguien, escuchar su respuesta y acompañarlo a buscar ayuda puede ser mucho más importante de lo que imaginamos.

Ante cualquier duda o malestar, consulte inmediatamente la Línea LAPSI de la Federación de Psicólogos de Venezuela.

Teléfono: (0424) 290.73.38

Horario: viernes a domingo, 8:00 a. m. a 8:00 p. m.

Servicio gratuito de primeros auxilios psicológicos.

Enlaces relacionados

Noticias Relacionadas