
El Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) anunció este sábado 31 de octubre el esclarecimiento del asesinato del ingeniero químico Jonathan Alexander Villanueva Rojas, de 39 años, ocurrido en Valencia, estado Carabobo, tras detener a un adolescente de 17 años que presuntamente participó en el crimen junto con otro menor de la misma edad.
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Las investigaciones de la Delegación Municipal Valencia determinaron que los sospechosos mantenían una relación de confianza con la víctima, a quien acostumbraban venderle pequeñas cantidades de divisas. Según la versión policial, ambos aprovecharon ese vínculo para organizar un encuentro bajo el pretexto de realizar una nueva operación cambiaria.
Sin embargo, los investigadores sostienen que la supuesta negociación era una trampa para despojar al profesional de sus pertenencias. El objetivo de los jóvenes habría sido apoderarse de un teléfono iPhone 13 y una motocicleta Empire Keeway, modelo EK Express 150, bienes que Villanueva tenía consigo cuando acudió a la cita.
De acuerdo con la reconstrucción del Cicpc compartida por Douglas Rico en su cuenta de Instagram, los agresores atacaron al ingeniero con un machete y le ocasionaron una herida mortal en la cabeza. Posteriormente, le ataron las extremidades y envolvieron el cadáver en una sábana para intentar ocultar las evidencias del homicidio.
Los sospechosos habrían utilizado una carretilla de mano para trasladar el cuerpo hasta un canal de aguas servidas situado en la colonia indígena Parque Valencia, parroquia Rafael Urdaneta. Allí lo arrojaron y abandonaron el lugar, mientras los familiares del profesional continuaban sin conocer su paradero.
La desaparición se remontaba al 14 de septiembre, cuando Villanueva salió de su residencia en el sector Flor Amarillo, a bordo de una motocicleta que había adquirido recientemente. Desde entonces, sus allegados perdieron contacto con él y comenzaron a buscar información sobre lo sucedido.
El desenlace se conoció el 27 de septiembre, cuando fue localizado su cadáver en avanzado estado de descomposición dentro del canal. Para ese momento habían transcurrido 13 días desde su desaparición.
La identificación de uno de los presuntos responsables fue posible después de que los detectives conformaran un equipo multidisciplinario para realizar investigaciones de campo, análisis telefónicos y experticias técnico-científicas. Durante la captura del adolescente, los funcionarios recuperaron el iPhone 13 perteneciente a Villanueva, una evidencia que, según el organismo, contribuyó al esclarecimiento del caso.
El caso quedó a disposición del Ministerio Público, mientras el adolescente detenido deberá enfrentar el procedimiento correspondiente dentro del sistema de responsabilidad penal juvenil. Entretanto, el segundo adolescente señalado por los investigadores permanece prófugo, por lo que continúan las labores de búsqueda para dar con su paradero.