
Legisladores demócratas de la Cámara de Representantes exigieron al presidente estadounidense, Donald Trump, conservar sus conversaciones oficiales con el chatbot de inteligencia artificial Grok, desarrollado por una compañía de Elon Musk, sobre la operación de captura de Nicolás Maduro en Venezuela.
La carta, fechada el miércoles y difundida este jueves, está firmada por los demócratas de mayor rango del Comité de Asuntos Judiciales de la Cámara, Jamie Raskin, y del Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental, Robert García.
Según Raskin y García, “el uso imprudente de Grok por parte del presidente Trump para orientar e influir en su toma de decisiones plantea numerosas preocupaciones graves”.
En la misiva pidieron al presidente que confirme los reportes de sus conversaciones con el chatbot y solicitaron una sesión informativa sobre el empleo de la herramienta y las políticas de la Administración para preservar el historial de interacciones antes del fin de la jornada laboral del 11 de noviembre.
Además de Grok, la petición también incluye posibles conversaciones de Trump y su personal con ChatGPT, Claude, Gemini y Perplexity durante el ejercicio de sus funciones oficiales porque, según los legisladores, estas consultas y respuestas son “propiedad exclusiva de EE.UU. y, por ley, deben preservarse para la posteridad”.
Raskin y García podrían liderar sus respectivos comités si el Partido Demócrata se hace con el control de la Cámara Baja tras las elecciones del próximo martes, como pronostican las encuestas.
De acuerdo con reportes, Trump consultó en diciembre de 2025 a Grok cómo reaccionarían los venezolanos ante una eventual captura del entonces presidente Nicolás Maduro, operación que las fuerzas estadounidenses realizaron en enero pasado sin la autorización previa del Congreso.
Los congresistas afirman que, según los informes, las interacciones tuvieron lugar durante una conversación de horas con su aliado Musk en el Despacho Oval y que tras las celebraciones de los venezolanos en Estados Unidos, el mandatario quedó impresionado por el ingenio de Grok.
“Si el presidente estadounidense se está basando en el asesoramiento político de un chatbot diseñado por Musk, afín a Hitler y con predilección por la pornografía infantil para desempeñar sus funciones oficiales, los estadounidenses tienen derecho a saberlo”, advierte la carta.
Raskin y García insisten en que los ciudadanos también deben saber “cómo se están tomando las decisiones gubernamentales” y “si un oligarca no elegido en las urnas está influyendo en la política estadounidense a través de su alter ego generado por inteligencia artificial”.
Tras su regreso al poder en enero de 2025, Trump se ha convertido en uno de los mayores impulsores de la IA y aboga por fomentar su desarrollo.
También defiende la soberanía de su país ante los intentos internacionales de regular esta tecnología, que provoca temor entre quienes advierten sobre un posible daño a la economía y riesgos para la vida humana.
Con información de EFE