
La periodista y secretaria general del Colegio Nacional de Periodistas (CNP), Delvalle Canelón, rompió en llanto este miércoles 14 de octubre al relatar ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) las amenazas que sufrió después de los acontecimientos del 11 de abril de 2002 en Caracas.
Por lapatilla.com
Durante su declaración como testigo en la audiencia que analiza la responsabilidad internacional del Estado venezolano por las violaciones de derechos humanos ocurridas durante aquella jornada, Canelón recordó su experiencia como reportera y los riesgos que enfrentó por su participación en el proceso judicial posterior.
La periodista explicó que hizo seguimiento a la movilización del 11 de abril desde distintos puntos de Caracas, incluidos Altamira y Chacao, hasta llegar al centro de la capital, donde documentó los acontecimientos que terminaron en violencia y dejaron decenas de víctimas.
Canelón relató que pudo observar a civiles armados identificados con el oficialismo disparando desde Puente Llaguno contra los manifestantes que avanzaban hacia el Palacio de Miraflores. También señaló la presunta connivencia de funcionarios de la Guardia Nacional con lo ocurrido.
La secretaria general del CNP recordó que posteriormente fue llamada a declarar en el juicio contra funcionarios de la Policía Metropolitana y varios comisarios procesados por los hechos del 11 de abril.
Fue durante ese proceso judicial, realizado en Maracay, cuando aseguró haber recibido amenazas de Henry Atencio y Richard Peñalver, a quienes señaló por su presunta participación en los disparos contra los manifestantes.
«A mí me tocó declarar en ese juicio. Fueron varias audiencias, eso se realizó en Maracay. Y estando en una de las audiencias cuando a mí me tocaba dar el juicio previo, yo fui al baño (…) y se me metió uno de ellos al baño y me amenazó», relató ante los jueces de la Corte IDH.
El testimonio de Canelón forma parte del proceso internacional que busca determinar la responsabilidad del Estado venezolano por las violaciones de derechos humanos ocurridas durante los sucesos del 11 de abril de 2002.
De acuerdo con balances citados por organizaciones de derechos humanos, la violencia de aquella jornada dejó 19 personas fallecidas y más de 300 heridas por armas de fuego.