
El Real Madrid recuperó la sonrisa en LaLiga EA Sports con una contundente victoria por 4-1 ante el Sevilla en el estadio Santiago Bernabéu. Arda Güler fue el gran protagonista de la noche al abrir el marcador con un golazo y aportar la claridad que necesitaba el conjunto dirigido por José Mourinho, mientras Kylian Mbappé firmó un doblete y Diomande cerró la goleada con un potente disparo desde fuera del área.
El triunfo, correspondiente a la novena jornada del campeonato español, permitió al equipo blanco ofrecer una respuesta convincente después de varios encuentros marcados por las dificultades para construir juego y encontrar soluciones ofensivas.
La principal novedad estuvo en el centro del campo. Mourinho apostó por Güler junto a Aurélien Tchouaméni y desplazó a Federico Valverde a la banda derecha, una modificación que cambió el funcionamiento del equipo y permitió a los madridistas jugar con mayor fluidez.
Después de cuatro partidos en los que el Real Madrid mostró dificultades para encontrar una identidad futbolística, Mourinho decidió modificar la estructura de su mediocampo. La apuesta por Güler como organizador resultó determinante para mejorar la circulación del balón y conectar las distintas líneas del equipo.
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El futbolista turco ofreció movilidad, precisión en los pases y capacidad para encontrar espacios entre los defensores rivales. Su influencia también permitió que Jude Bellingham participara con mayor libertad en la creación de ocasiones, mientras que los atacantes encontraron mejores condiciones para explotar su velocidad.
La recompensa llegó en el minuto 29. Bellingham inició una rápida combinación con un pase largo hacia Diomande, quien encontró a Güler cerca del borde del área. El mediocampista controló la jugada y sacó un disparo con efecto desde la frontal que terminó en el fondo de la portería defendida por Odysseas.
El 1-0 fue mucho más que una ventaja en el marcador: abrió los espacios que el Sevilla había conseguido cerrar durante la primera media hora y permitió al Real Madrid jugar con mayor confianza.
La actuación de Güler también reforzó la idea de que puede desempeñar un papel más retrasado en el centro del campo, una posición desde la que su visión de juego y capacidad para distribuir el balón pueden resultar especialmente útiles para el equipo.
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Con el marcador a favor, el Real Madrid encontró más espacios para atacar y no tardó en aumentar su ventaja. En el minuto 37, una gran combinación entre Bellingham y Mbappé terminó con el segundo tanto de la noche. El delantero francés se deshizo de Kike Salas con un giro dentro del área y definió con precisión ante el guardameta sevillista para establecer el 2-0.
El Sevilla intentó reaccionar antes del descanso, pero Thibaut Courtois evitó que el conjunto visitante recortara distancias con una intervención decisiva ante un remate de Agoumé en los últimos instantes de la primera mitad. Tras la reanudación, el equipo andaluz buscó alternativas para meterse nuevamente en el partido. Sin embargo, sus problemas para concretar las ocasiones terminaron facilitando el trabajo del conjunto blanco.
En el minuto 63, Diomande volvió a ser determinante con una incursión ofensiva que acabó en penalti tras una falta de Castrín sobre Mbappé dentro del área. El propio atacante francés asumió la responsabilidad y ejecutó la pena máxima con un disparo a lo Panenka, superando a Odysseas para colocar el 3-0 y prácticamente sentenciar el encuentro.
El doblete permitió a Mbappé recuperar protagonismo en una noche en la que el Real Madrid encontró en sus principales figuras ofensivas la contundencia que le había faltado en anteriores compromisos.
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Con tres goles de desventaja, el Sevilla no renunció a buscar el arco rival y consiguió descontar en el minuto 80. Manu Bueno aprovechó una de las oportunidades del conjunto visitante para marcar el 3-1 y reducir momentáneamente la diferencia en el marcador.
La reacción sevillista, sin embargo, duró poco. Apenas dos minutos después, Diomande se encargó de devolverle la tranquilidad al Bernabéu con una espectacular definición desde fuera del área.
El atacante conectó un potente disparo que terminó en la portería rival y estableció el 4-1 definitivo, desatando los aplausos de los aficionados madridistas.
Su actuación volvió a poner de manifiesto el crecimiento del futbolista, que está aprovechando sus oportunidades y ganando peso en el frente ofensivo del Real Madrid. Mientras tanto, Endrick no logró destacar en la misma medida que sus compañeros y terminó siendo sustituido en el minuto 70.
Mourinho encuentra respuestas en el centro del campo
Más allá del resultado, la victoria ante el Sevilla dejó una conclusión importante para el Real Madrid: el equipo mejoró cuando Güler asumió mayores responsabilidades en la organización del juego.
La presencia del turco permitió acelerar la circulación del balón, conectar con Bellingham y encontrar con mayor facilidad a Mbappé y Diomande en posiciones de peligro.
El cambio también favoreció la participación del mediocampista inglés, que mostró mayor dinamismo y capacidad para generar peligro con sus desplazamientos y pases verticales.
Valverde, por su parte, ocupó la banda derecha, una posición que no es su preferida, pero que permitió a Mourinho reorganizar las piezas sin renunciar a su despliegue físico.
La defensa también contó con el regreso de Huijsen al centro de la zaga, en una alineación que presentó varias modificaciones respecto a los partidos anteriores. El resultado fue una actuación más convincente, con mayor control del balón, mejores conexiones ofensivas y una capacidad de definición que terminó marcando la diferencia.
El 4-1 ante el Sevilla representa una victoria importante para un Real Madrid que necesitaba recuperar sensaciones después de una serie de encuentros en los que su rendimiento colectivo había generado dudas.
Esta vez, el protagonismo no estuvo marcado por las polémicas arbitrales ni por los episodios extradeportivos, sino por el fútbol desplegado sobre el césped del Santiago Bernabéu.
Güler aportó la creatividad, Bellingham conectó las líneas, Mbappé respondió con dos goles y Diomande puso el broche a una noche que devolvió la tranquilidad al conjunto blanco.
Para Mourinho, el desafío será mantener esta versión del equipo en los próximos compromisos y consolidar una estructura que permita aprovechar las cualidades de sus principales figuras.
EFE