
La muerte de cinco integrantes de una familia venezolana en Argentina, cuyos cuerpos fueron encontrados el viernes 30 de octubre dentro de una vivienda en la provincia de Buenos Aires, es investigada como un posible cuádruple homicidio seguido de suicidio, una hipótesis que señala al padre como principal sospechoso y que ha cobrado fuerza tras las primeras experticias forenses.
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El caso ocurrió en Mariano Acosta, una localidad del partido de Merlo, donde la familia se había instalado recientemente después de vivir durante varios años en territorio argentino. Aunque el hallazgo se produjo el viernes, las investigaciones apuntan a que las muertes habrían ocurrido el jueves 29 de octubre, una circunstancia que todavía debe precisarse mediante los estudios correspondientes.
La familia estaba integrada por Evelyn Carolina Rivero Mejías, de 41 años, su pareja Mahatma Eyvind Soihit Meza, de 44, y sus tres hijos: Dan Velkan, de 14 años; Alan Nehru, de 12; y Nicole Valentina, de 10. Todos habían emigrado desde Venezuela hacia Argentina en 2016 y, según los reportes disponibles, llevaban aproximadamente un mes residenciados en la vivienda donde fueron encontrados muertos.
Los primeros indicios sobre lo sucedido surgieron cuando Evelyn dejó de responder las llamadas de sus compañeros de trabajo. La mujer, quien se desempeñaba como analista de sistemas, llevaba dos días sin comunicarse con sus allegados, lo que despertó la preocupación de Carlos Eduardo Marcano, un compañero de trabajo venezolano de 39 años, quien decidió acercarse personalmente a la residencia.
El viernes 30 de octubre, Marcano llegó hasta la propiedad ubicada en la calle Mercedes al 2400, pero nadie respondió a sus llamados. Ante la falta de noticias, dio aviso a la Policía, cuyos funcionarios se trasladaron al inmueble para comprobar la situación. Los efectivos de la Comisaría Sexta de Merlo solicitaron autorización judicial antes de ingresar a la vivienda.
Una vez dentro, los agentes encontraron los cinco cuerpos en una misma habitación, todos con lesiones compatibles con disparos de arma de fuego. Entre las piernas de Mahatma Eyvind Soihit Meza había una pistola calibre 9 milímetros, un elemento que orientó las primeras sospechas hacia un posible asesinato de la mujer y los tres niños seguido del suicidio del hombre.
La escena quedó bajo resguardo policial mientras los investigadores comenzaron a recopilar evidencias y solicitaron las autopsias. Desde ese momento, la principal línea de investigación se centró en determinar si el padre habría disparado contra su familia antes de quitarse la vida, aunque las autoridades todavía no han comunicado conclusiones definitivas sobre la secuencia de los hechos.
Los primeros resultados forenses, difundidos este sábado 31 de octubre por medios argentinos, revelaron que Evelyn y sus tres hijos presentaban dos heridas de bala en la cabeza cada uno, mientras que el presunto responsable tenía una sola lesión. Los investigadores también evalúan testimonios de vecinos que aseguraron haber escuchado detonaciones durante la madrugada del jueves. Sin embargo, todavía no se ha confirmado públicamente la hora exacta de las muertes ni qué pudo haber desencadenado el presunto ataque.
Otro dato incorporado a la investigación surgió de las redes sociales del sospechoso. A principios de octubre, el venezolano había publicado fotografías de armas y videos mientras practicaba tiro. En una conversación del 6 de octubre escribió «Gracias amigo, hay que practicar y siempre estar preparado», según reseñó La Nación. El modelo de pistola que aparecía en algunas imágenes, una Sarsilmaz SAR 9, coincide con el del arma localizada en la vivienda, aunque las autoridades deben determinar mediante pruebas balísticas si efectivamente fue utilizada en los homicidios.
La investigación quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción N.º 8 de Morón, con intervención de los fiscales Adriana Suárez Corripio y Nicolás Filippini. La causa fue inicialmente caratulada como «averiguación de causales de muerte», mientras los especialistas de la Policía Científica continúan analizando las evidencias. Las autopsias y los estudios balísticos serán fundamentales para esclarecer lo ocurrido, determinar si participaron otras personas y establecer el móvil de una tragedia familiar sobre la que todavía persisten interrogantes.
