Creó una compañía ficticia para quedarse con los ahorros de los feligreses de una iglesia en Washington
28 Oct 2026, 22:27 3 minutos de lectura

Creó una compañía ficticia para quedarse con los ahorros de los feligreses de una iglesia en Washington

Por La Patilla

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Cristian Popescu enfrenta quince cargos federales en Seattle tras defraudar a más de treinta feligreses por trece millones de dólares. (Composición/Foto: Passion for Christ Church)

 

Un pastor de una iglesia cristiana en Kirkland, Washington, enfrenta 15 cargos federales por fraude electrónico y lavado de dinero tras una investigación del FBI y el IRS que desarticuló un esquema que despojó a más de 30 feligreses de unos USD 13 millones. Cristian Popescu, de 46 años y ciudadano rumano residente en Bothell, se declaró no culpable durante su comparecencia ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos en Seattle el 13 de octubre de 2026, según informó la Fiscalía Federal del Distrito Oeste de Washington.

Por Infobae

El juicio quedó programado para el 21 de diciembre de este año. De acuerdo con la acusación formal, Popescu utilizó su posición como líder de la congregación Passion for Christ para convencer a sus fieles de invertir en una empresa ficticia llamada Followone, Inc., supuestamente radicada en Bellevue.

El pastor aseguró que la compañía operaba una plataforma de internet que combinaba un mercado global en línea con una red social, donde los usuarios podían comprar y vender bienes y servicios como automóviles, bienes raíces, atención médica, alimentos y viajes. En realidad, la plataforma era un entramado de pantallas no funcionales.

Cómo Popescu usó la fe para captar inversores en su esquema de fraude

Popescu apeló a la confianza espiritual de su congregación como herramienta de captación. Les dijo que “Dios los eligió para invertir” en la empresa y que hacerlo contribuiría a la misión de la iglesia. También les prometió que sus fondos permanecerían dentro de Followone y que podrían retirar su dinero en cualquier momento.

Para atraer mayores sumas, el pastor ofreció puestos en la junta directiva de Followone a quienes alcanzaran el millón de dólares invertido. Instó a sus víctimas a vaciar sus cuentas de jubilación, solicitar préstamos personales o hipotecarios e incluso echar mano de los ahorros universitarios de sus hijos.

Oficinas de lujo, empleados fantasma y comunicados falsos para aparentar éxito

El esquema se sostuvo sobre una fachada cuidadosamente construida. Popescu alquiló oficinas costosas en Bellevue y afirmó contar con 20 empleados, cuando en realidad solo tres personas trabajaban allí. Publicó sus propios comunicados de prensa con declaraciones falsas sobre el rendimiento de la empresa y aseguró haber contratado a ingenieros de software de las principales compañías tecnológicas.

Llegó a afirmar que Followone tenía un valor de USD 1.400 millones, a sabiendas de que la compañía no valía prácticamente nada. Además, creó un sitio web que mostraba a los inversores un crecimiento sustancial y ficticio de sus aportes, y difundió la falsa promesa de que la empresa estaba a punto de cotizar en la bolsa Nasdaq.

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