
El exdiputado Eduardo Bolsonaro, uno de los hijos del expresidente Jair Bolsonaro y que se estableció el año pasado en Estados Unidos alegando sufrir una persecución política y judicial en Brasil, fue condenado a un año de prisión por la Corte Suprema en un juicio por difamación contra una parlamentaria.
En un juicio virtual cuyos últimos votos se conocieron en la noche del viernes, el Supremo Tribunal Federal (STF), por siete votos a favor y tres en contra, consideró al exlegislador culpable de haber difamado a la diputada Tabata Amaral, informó la corte este sábado.
Se trata de la segunda condena sufrida por Eduardo Bolsonaro desde que abandonó Brasil, ya que en junio pasado la misma Corte Suprema le impuso una pena de cuatro años y dos meses de prisión tras hallarlo responsable del crimen de coacción a la Justicia.
Además de un año de prisión, la Corte le impuso al político del ultraderechista Partido Liberal (PL) una multa de cerca de 80.000 reales (unos 15.420 dólares) por sus declaraciones difamatorias contra la diputada del Partido Socialista Brasileño (PSL).
La legisladora ofendida presentó una denuncia penal en 2021 luego de que Eduardo Bolsonaro hiciera una falsa acusación al referirse a un proyecto de ley que Amaral presentó a consideración del Congreso para obligar al Gobierno a distribuir toallas sanitarias.
El hijo de Bolsonaro aseguró entonces que la diputada estaba atendiendo a los intereses de una empresa de productos de higiene cuyo propietario habría patrocinado sus campañas políticas.
El magistrado Alexandre de Moraes, instructor del proceso en el Congreso, concluyó que las afirmaciones no correspondían a los hechos y que afectaron la honra de Tabata Amaral.
En su sentencia, De Moraes aclaró que la pena de un año de prisión no puede ser sustituida por medidas restrictivas de derechos, lo que está previsto en crímenes como difamación, debido a que el condenado se encuentra “en lugar indeterminado”.
La condena supone un nuevo revés para Eduardo Bolsonaro, que el lunes pasado fue destituido de su función como escribiente de la Policía Federal por abandono de cargo.
Pese a que Bolsonaro estaba licenciado del cargo y lo había obtenido mediante concurso público en 2010, el Ministerio de Justicia consideró que, por residir en Estados Unidos desde comienzos del año pasado, abandonó su función tras haber acumulado más de 30 días consecutivos de ausencias injustificadas.
El exdiputado se encontraba bajo licencia especial para ejercer sus funciones parlamentarias en la Cámara de Diputados, pero en diciembre pasado fue despojado del mandato por superar el límite constitucional que prohíbe a los legisladores faltar a más de un tercio de las sesiones del año.
La semana pasada, además, el Supremo rechazó por unanimidad un recurso de su defensa y ratificó su condena a cuatro años de prisión en régimen semiabierto por coacción a la Justicia, además de una inhabilitación política por 12 años que le impedirá presentarse a cargos públicos hasta 2038.
En este caso el excongresista fue hallado culpable de promover gestiones ante el Gobierno de EE. UU. orientadas a presionar al poder judicial brasileño en momentos en que la Corte Suprema realizaba el juicio por golpismo en el que Jair Bolsonaro fue condenado a 27 años de prisión.
A pesar de su situación jurídica, Eduardo continúa participando activamente en la campaña electoral de su hermano mayor, el senador Flávio Bolsonaro, principal candidato de la oposición en las presidenciales del 4 de octubre.
Flávio Bolsonaro aparece técnicamente empatado con el presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, que aspira a la reelección, en los sondeos de intención de voto tanto para la primera vuelta como para un eventual balotaje.
EFE