
Mientras otros sectores del mercado inmobiliario de Miami todavía discuten si el frenazo llegó o no, en Coconut Grove nadie se dio cuenta de que debía frenar. El barrio arbolado al sur de Brickell sigue absorbiendo compradores de alto poder adquisitivo casi al mismo ritmo que durante el boom pospandemia, aunque ya sin la locura de precios de aquellos años.
Según reportó Miami Today, townhouses que hace pocos años se vendían entre $400.000 y $600.000 hoy piden más de $4 millones. Casas antiguas que rondaban los $2 millones se están demoliendo o remodelando para reaparecer en el mercado entre $4 y $6 millones. No es una anomalía puntual: es el nuevo piso de precios del vecindario.
J.C. de Ona, presidente de la división sureste de Centennial Bank, lo resumió así: el mercado de vivienda unifamiliar “despegó de verdad” tras la pandemia y, aunque ya no está al nivel de aquel momento, la demanda de compradores de alto perfil se mantiene firme.
Parte de la explicación está en quién está comprando. Los interesados llegan sobre todo de Nueva York, Chicago y California, además de compradores internacionales, muchos de ellos profesionales del sector financiero y tecnológico que se mudan a Miami de forma permanente, no solo a invertir. Esa base de compradores con ingresos altos y poca sensibilidad a la tasa hipotecaria es la que sostiene el precio del mercado inmobiliario en Coconut Grove incluso cuando otras zonas del condado muestran más cautela.
El desarrollo también empuja: proyectos de lujo como Vita at Grove Isle, Four Seasons Private Residences y The Well Coconut Grove mantienen el atractivo del vecindario sin saturarlo, a diferencia de Brickell o el downtown, donde la construcción ha sido mucho más masiva. A eso se suma la renovación de CocoWalk, con más oferta gastronómica y comercial, y un mercado de oficinas que crece de la mano del residencial, impulsado en parte por profesionales del sector financiero que también trasladan su trabajo al vecindario.
Cercanía al agua, colegios, posibilidad de caminar a todos lados: los mismos factores que explican por qué Coconut Grove atrae compradores desde hace años son, según los agentes consultados por el medio, los que sostienen que la demanda se mantenga firme hacia adelante, incluso si el ritmo de apreciación ya no es el de 2021 y 2022.
Para entender cómo se mueve el resto del mercado inmobiliario venezolano en Miami-Dade, ver también: Doral resiste: así se mueve el mercado inmobiliario en el corazón venezolano de Miami.