
La plataforma de criptomonedas Binance comenzó a restablecer este domingo 1 de noviembre los retiros de fondos de sus usuarios, después de sufrir un ciberataque valorado en 6.300 millones de dólares que el FBI atribuyó a piratas informáticos vinculados con Corea del Norte y que es considerado el mayor robo de activos digitales registrado hasta la fecha.
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La compañía, considerada la mayor plataforma de intercambio de criptomonedas del mundo por volumen de operaciones, había suspendido temporalmente los retiros mientras realizaba comprobaciones de seguridad tras detectar movimientos no autorizados el pasado 29 de octubre. El restablecimiento del servicio se inició de manera progresiva e incluyó activos como bitcoin, ether y otras criptomonedas.
Binance aseguró que sus clientes no asumirán las pérdidas económicas ocasionadas por el ataque y que utilizará fondos propios para reponer los activos comprometidos. «Nuestro compromiso sigue siendo el mismo: Binance cubrirá por completo el impacto financiero de los fondos robados en este incidente», expresó la empresa mediante una publicación en X.
Según la actualización más reciente recogida por Reuters, la plataforma había cubierto aproximadamente el 95 % del valor de los activos sustraídos, mientras continuaba trabajando para reponer los restantes. Una comunicación anterior situaba ese porcentaje en 90 %, por lo que las cifras corresponden a diferentes momentos del proceso de recuperación financiera.
La investigación tomó un rumbo decisivo el sábado 31 de octubre, cuando el Buró Federal de Investigaciones (FBI) atribuyó oficialmente el ataque a TraderTraitor, un grupo de ciberdelincuencia respaldado por Corea del Norte que ya había sido relacionado con otras operaciones de gran magnitud contra plataformas de criptomonedas.
El organismo estadounidense informó que los responsables comenzaron a convertir los activos robados principalmente en Ethereum, una de las criptomonedas más utilizadas del mercado. Los investigadores consideran que posteriormente podrían recurrir a plataformas de finanzas descentralizadas y servicios de intercambio instantáneo para dificultar el seguimiento del dinero.
El FBI también pidió colaboración a empresas del sector financiero digital para identificar y bloquear las transacciones relacionadas con las direcciones utilizadas por los atacantes. La investigación cuenta con la participación del Servicio Secreto estadounidense y la división de investigaciones criminales del Servicio de Impuestos Internos (IRS).
La atribución a Corea del Norte llegó después de que el presidente de EEUU, Donald Trump, expresara dudas sobre la identidad de los responsables. «No estoy preocupado. Estamos recabando información. No sabemos si es Corea del Norte», declaró el mandatario el sábado durante un encuentro con periodistas en Florida, antes de agregar que hablaría con las autoridades norcoreanas si se confirmaba su participación.
El grupo TraderTraitor ya había sido señalado por el FBI como responsable del robo de aproximadamente 1.500 millones de dólares a Bybit en febrero de 2025, uno de los mayores ataques registrados hasta entonces contra una plataforma de intercambio de criptomonedas. La nueva operación contra Binance supera ampliamente aquella cifra y ha encendido las alarmas sobre la capacidad de estas organizaciones para vulnerar sistemas financieros digitales.
Los antecedentes también incluyen ataques atribuidos a grupos norcoreanos contra bancos y empresas tecnológicas. Investigaciones internacionales han vinculado estas actividades con la obtención de divisas para Pyongyang, aunque las autoridades norcoreanas han rechazado reiteradamente las acusaciones de participar en operaciones de ciberdelincuencia patrocinadas por el Estado.
Mientras continúa el rastreo de los activos, Binance mantiene su compromiso de publicar un informe técnico sobre las fallas de seguridad aprovechadas durante el ataque. La compañía también trabaja con firmas especializadas en análisis de cadenas de bloques para identificar los movimientos sospechosos y prevenir nuevas transferencias de los fondos sustraídos.