
Alrededor de medio año le ha tomado al artista peruano Walt Wizard, especializado en estatuas de estilo hiperrealista, elaborar la réplica más exacta del papa León XIV, una figura a tamaño real del pontífice elaborada con silicona de grado médico que parece que vaya a cobrar vida en cualquier momento.
“Quise hacerle un homenaje al papa por su visita a Perú”, afirma Wizard en una entrevista con EFE junto a la recreación del Santo Padre, que en noviembre regresará al país en el que ejerció más de 20 años de su vida pastoral, desde misionero hasta obispo, y del que adoptó la nacionalidad peruana.
Walt Wizard, nombre artístico de Walter Huamán, empleó dos meses investigando las medidas del papa y después otros dos para moldear la figura y especialmente su rostro, con un laborioso trabajo de pintura y de inserción de cabello, pelo por pelo.
“Tenía la ventaja de haberlo conocido y saber de qué tamaño era exactamente y de qué color eran sus ojos y piel”, asegura el artista, quien en noviembre pasado en el Vaticano presentó a León XIV su estatua hiperrealista de Jesucristo, elaborada a partir de un estudio de la sábana santa.
Con esta obra, en la que incluso invitó al papa a tocar las heridas de los clavos para sentir la textura blanda de la silicona médica, Wizard cree que puede ayudar a la evangelización porque permite a la gente interactuar y conectar con figuras históricas de manera distinta a una pintura o a una escultura tradicional.
“La silicona médica es el material más parecido a la piel humana”, apunta Wizard, al recordar que se utiliza en el ámbito médico para elaborar prótesis estéticas para personas que han perdido una oreja, a nariz o un dedo.
Ahora le encantaría que, en su paso por Perú, el papa pudiese darle la aprobación a su réplica hiperrealista.
Para el artista, lo más difícil fue plasmar la mirada de paz, complacencia y tranquilidad, esbozando a la vez una leve sonrisa. “Unos milímetros más o menos pueden cambiar la expresión de tristeza, melancolía, felicidad… e igual con las cejas”, comenta el escultor.
Las manos muestran venas como si estuviesen por debajo de la piel, así como arrugas y pequeñas manchas de color más oscuro, propias del envejecimiento de la piel.
“Son detalles que a simple vista no se ven. Lo que realizo lo hago con pasión y amor porque realmente son muchas horas que uno le pone al personaje, y es difícil a veces determinar cuándo está realmente terminada. Siempre puede hacerse algo más”, indica Wizard.

Colección de héroes y figuras de culto
La aventura escultórica de Walter Huamán, ingeniero industrial de profesión, comenzó hace 20 años, cuando en 2006 conoció a Silvester Stallone mientras rodaba Rocky VI y ahí dio rienda suelta a la vocación artística que tenía desde niño.
Ahora el taller de Wizard es un museo de réplicas de personajes de culto como Diego Armando Maradona, Hulk Hogan y Bruce Lee, junto a héroes nacionales de Perú como los militares Miguel Grau, Andrés Avelino Cáceres y José Abelardo Quiñónes, que se mezclan ahora con figuras religiosas como Santa Rosa de Lima, Jesucristo y León XIV.
Los siguientes en formar parte de la colección serán otros santos vinculados a Perú como San Martín de Porres y Santo Toribio de Mogrovejo, cuyo santuario en Zaña, cerca a la ciudad de Chiclayo, visitará el papa León XIV en noviembre con motivo del cierre de su año jubilar, por los 300 años de su canonización.
“Cada vez uno se quiere poner la valla más alta, porque es apasionante ver esa conexión emocional del público con el personaje. Hay personas que hasta lloran. No hay una máquina del tiempo que permita traer de vuelta al personaje, pero así puedes traerlo de alguna manera, de la forma más real posible”, concluye Wizard. EFE