
Las carreras por el Senado en los estados de Alaska y Misisipi, entre las más reñidas de las elecciones de medio mandato en Estados Unidos, continúan sin un ganador este miércoles mientras sigue el escrutinio de los votos y los demócratas celebran históricas victorias que les aseguraron mayorías en el Congreso.
Es muy probable que la contienda en Alaska entre la aspirante demócrata Mary Peltola y el senador republicano Dan Sullivan, marcada por la polémica y la similitud en los nombres de dos candidatos, no se resuelva hasta dentro de unas dos semanas, cuando se complete el conteo.
Esta demora prevista se debe a que muchos habitantes de ese estado norteño envían sus boletas por correo, las cuales pueden llegar a las autoridades electorales hasta 10 o 15 días después.
A esto se une que varias comunidades del extenso territorio rural de ese estado realizan el escrutinio de manera manual, lo cual suele llevar más tiempo.
El desenlace podría demorarse hasta el 18 de noviembre, cuando está prevista la tabulación del voto por orden de preferencia si ningún candidato alcanza la mayoría necesaria en el primer recuento.
Con más del 70 % de las papeletas escrutadas, Peltola acumula en torno a un 48,2 % de los votos mientras que Sullivan se mantiene en un cercano 47,9 %, según la cadena NBC, que aún no ha pronosticado un resultado.
En el caso de Misisipi, la carrera sigue demasiado reñida. En una contienda de infarto, el aspirante demócrata Scott Colom lidera ligeramente el escrutinio frente a su oponente, la senadora republicana Cindy Hyde-Smith, ambos con 48,9 % separados por menos de 50 votos que le dan una estrecha ventaja a Colom, según estimaciones de NBC.
En el estado ya se han contado más del 95 % de las boletas y se prevé que todavía queden unas 44.000, de las que Hyde-Smith tendría que llevarse al menos el 49 % para rebasar a su contrincante.
Si Misisipi se sube en la histórica ola azul demócrata de la víspera, Colom haría historia como el primer senador negro en ese estado desde 1881 y el primero de su partido en llegar al Senado por ese territorio desde 1982.
Recuperar el hasta ahora bastión republicano sería la culminación de una serie de victorias históricas para los demócratas en unas elecciones de medio mandato vistas como un barómetro de la gestión del presidente, Donald Trump, y marcadas por la inflación, el alto costo de los combustibles y la impopular guerra en Irán.
Aunque los republicanos resistieron en estados como Florida, la oposición logró su objetivo más difícil: ganar un vuelco al Senado en Texas, Kansas, Maine, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Iowa y Ohio.
El triunfo de Abdul El-Sayed en Míchigan como el primer musulmán elegido a la Cámara Alta también fue simbólica y ayudó a reafirmar la mayoría.
También recuperaron la Cámara Baja con una mayoría que podría alcanzar los 244 escaños, muy por encima de los 218 necesarios para controlar el hemiciclo. EFE