
El régimen en Venezuela ha detenido a uno de los expertos petroleros más respetados del país y ciudadano estadounidense, en un caso que genera nuevos señalamientos de persecución política y abre un nuevo foco de tensión entre los sectores técnicos del crudo venezolano, la … oposición democrática y el poder que encabeza Delcy Rodríguez en la nueva etapa tras la captura de Nicolás Maduro, tutelada directamente por la Casa Blanca.
Por: ABC
Evanan Romero, de 86 años, consultor con décadas de experiencia en la industria energética venezolana y nacionalizado estadounidense, fue arrestado el viernes en Maracaibo cuando intentaba viajar a Caracas para cumplir una agenda de reuniones con empresas petroleras internacionales. Su detención se produce en un momento crítico para el sector, con Washington presionando para reactivar la producción y atraer inversión extranjera.
Romero atendió a ABC desde una clínica privada en Maracaibo, a través del teléfono de un familiar, mientras custodios permanecían en una sala contigua. «Aquí estoy desde el viernes», relató. Explicó que fue detenido sin previo aviso y sin que sus abogados fueran notificados de cargos formales. Aseguró que la orden «apareció en la computadora» cuando intentó abordar un vuelo interno hacia Caracas.
Había llegado días antes a Venezuela desde Panamá, con escala en Colombia, para visitar a un hermano y trasladarse después a la capital. Aunque posee doble nacionalidad venezolana y estadounidense y entra al país con pasaporte norteamericano, pese a que los que posean la nacionalidad del país sudamericano están obligados a entrar y salir de este con el documento de Venezuela, aunque en el trayecto interno utilizaba la cédula venezolana. ABC ha visto copia del pasaporte estadounidense con el que ingresó en Venezuela días antes de su detención. Al presentarse en el aeropuerto con su pasabordo, fue llamado por megafonía y apartado por funcionarios. «Este señor no puede viajar», le dijeron tras procesar su identificación.
Fue retenido por una delegación policial y agentes de Interpol en el propio aeropuerto. Pasó la primera noche en una oficina de Interpol en Maracaibo. Al día siguiente, dada su edad y su situación médica acreditada, las autoridades aceptaron que permaneciera en una clínica privada, cuyos gastos asume él mismo, en lugar de en un calabozo. Permanece bajo vigilancia permanente. Le retiraron el teléfono y no puede utilizar ordenador, lo que le impidió participar en las reuniones previstas.
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